Es posible elegir las tarifas eléctricas.

Conozca las condiciones para optar a este beneficio que, en teoría, podría implicar una rebaja en el el valor de su cuenta mensual por energía.

En Chile las tarifas eléctricas están divididas, en aquellas para clientes regulados y para aquellos calificados como libres. Por tanto, dependiendo de cómo está catalogado el consumidor, éste adquiere derechos y deberes distintos.

Para saber si un consumidor es regulado o libre, hay que fijarse en cuál es su potencia conectada, la cual aparece en la boleta o factura.

Si la potencia conectada es menor a 500 kW, será cliente regulado. Si está entre los 500 kW y los 5.000 kW (o 5 MW), puede optar a ser cliente regulado o libre. Pero si la potencia es superior a los  5 MW, será considerado cliente libre.

En ese sentido, cabe señalar que los consumos residenciales son normalmente menores a 10 kW.

LAS TARIFAS REGULADAS

Los clientes regulados tienen varias opciones tarifarias y son siempre suministrados por una empresa distribuidora (en Chile existen 32 a lo largo del país). Éstas se dividen, básicamente, en compañías de alta y baja tensión y tiene relación con la tecnología del medidor instalado.

Los medidores que se consideran son 3:

(a) Medidor simple de energía, que es el medidor que normalmente está en las casas.

(b) Medidor simple con registro de demanda máxima leída, que es el medidor simple, pero con una memoria que “se acuerda” de la máxima potencia que se le pide a la red eléctrica en el mes.

(c) Medidor con registro de la demanda máxima en horas punta (cuando la potencia consumida es más cara) y con registro de la demanda máxima del mes.

Juntando todos estos elementos se obtienen 5 tarifas en baja tensión (BT1a, BT1b, BT2, BT3 y BT4) y 3 en alta tensión (AT2, AT3 y AT4).

Las tarifas están hechas de modo que cada usuario elija la que considere que más le conviene, pero no están diseñadas por rubro. Es decir, no existe una tarifa de panadería, pero cada uno de los establecimientos podría elegir una tarifa distinta, dependiendo de la propensión o aversión al riesgo que tengan y a la posibilidad de elegir cuándo consumir.

REGLAS GENERALES

  1. Cualquier cliente regulado puede cambiar su tarifa al término de su contrato (12 meses como mínimo) y éste se renueva automáticamente por igual tiempo si no da aviso de cambio.
  2. La empresa distribuidora no puede negarse al cambio.
  3. El cliente debe verificar su mejor opción tarifaria (consultando a su empresa distribuidora) y dar aviso anticipado previo al cambio (30 días antes de que se venza el año de contrato).

Las tarifas “BT1” son para consumos menores a 10 kW de potencia conectada y básicamente se utilizan en consumos residenciales.

La tarifa BT2 es igual a la AT2, pero una es en baja y la otra en alta tensión. Al usuario se le cobra por la energía que registra el medidor y por una potencia que contrata con la empresa distribuidora. Por ejemplo, si el consumo es más o menos parejo en torno a los 670 kW., entonces se contrata con la distribuidora una potencia de 670 kW y se paga mensualmente un cargo fijo, lo que registre el medidor de energía y el costo de los 670 kW. Pero si no se consume nada, igual se cancelan los 670 kW. El costo de esa potencia contratada, depende de cuándo es el peak de consumo (cosa que se debe ver con el distribuidor). Si es principalmente en horas punta, tendrá un precio más caro que si el peak está fuera de esas horas.

La tarifa BT3 usa el medidor (b). De este modo, registra la energía consumida y la máxima potencia demandada. En ese caso, a diferencia de la BT2, la potencia no se contrata, sino que se mide mensualmente. Entonces el distribuidor facturara el cargo fijo, la energía registrada y el promedio de las 2 demandas máximas registradas en los últimos 12 meses. Y al igual que en la tarifa BT2, si la demanda máxima es principalmente en horas punta, ella tendrá un precio más caro que si el peak está fuera de esas horas.

La tarifa BT4 es una “tarifa horaria”. Eso significa que está hecha para diferenciar lo que consumimos dentro o fuera de las horas punta. Se encuentra disponible en 3 modalidades: BT4.1, BT4.2 y BT4.3, para ser usada por cada uno de los 3 tipos de medidores.

En la BT4.1 se contrata la demanda máxima en horas punta, aparte de la demanda máxima fuera de ellas, con lo cual el distribuidor factura esas potencias a precios distintos. Pero si en el mes no se consume nada, se cobra igualmente la potencia.

Si se elige la tarifa BT4.2, se requiere el medidor (b) para que lea la demanda máxima en horas punta. Entonces se factura, además del cargo fijo y la energía, la potencia contratada a un precio y la potencia demandada en horas punta a otro.

Si se selecciona la BT4.3, se necesita el medidor (c) que registra la demanda máxima dentro y fuera la hora punta aparte. Con ello, se facturan todos los parámetros de acuerdo con lo que el medidor lea.

Las tarifas en alta tensión son idénticas.

Cada suministrado debe evaluar qué tarifa le conviene. Si no quiere riesgos, probablemente le convendrán las potencias contratadas. Si puede desplazar sus consumos máximos fuera de las horas punta, tal vez pueda usar una tarifa horaria (las tarifas 4).

En el Sistema Interconectado Central (entre Tal-Tal y Chiloé), las horas punta se dan entre abril y septiembre, de 18:00 a 23:00 horas. En el Norte Grande, en el mismo horario, pero durante todo el año.

LOS CLIENTES LIBRES

Los clientes libres pueden ser suministrados por el distribuidor, por otro distribuidor o por una empresa generadora. Ellos deben negociar el precio con el suministrador que elijan. Como se mencionó, si son clientes libres con consumos entre 5 kW y 5 MW, pueden optar por ser libres o regulados, pero tienen algunas reglas especiales:

  1. Si eligen cambiarse de libre a regulado, deben permanecer al menos 4 años en esa condición.
  2. Si se cambian, deben avisar a su suministrador con un año de anticipación.

Sin embargo, hay clientes que aunque tengan una potencia conectada inferior a 500 kW, pueden ser libres. Esto es cuando presentan alguna de las siguientes características:

  1. Que pidan un suministro por menos de 12 meses (caso típico de los circos).
  2. Cuando soliciten una calidad especial al suministrador.
  3. Cuando su momento de carga sea superior a 20 MW por kilómetro. En términos sencillos, cuando demanden harta potencia en un alimentador largo.

COMISIÓN NACIONAL DE ENERGÍA

Consultamos a la CNE sobre cuáles son las ventajas para el cliente al elegir tarifas eléctricas. Nos respondieron que “al  tener distintas opciones, es posible acogerse a la tarifa que más le acomode de acuerdo a sus necesidades. Dentro de las tarifas reguladas, en particular, pueden elegir sobre la base del menor precio o el menor riesgo de variación de la tarifa, o de acuerdo a aquellas que les permitan gestionar su consumo de modo de reducir gastos”.

Nos dijeron además, que los clientes regulados -a excepción de aquellos con potencias conectadas menores a 10 kW, típicamente residenciales, que sólo tienen acceso a la tarifa BT1- “pueden escoger  la tarifa que les convenga, dando aviso del cambio a la distribuidora en el momento oportuno. Por el lado de los clientes libres, dada su naturaleza, pueden escoger a gusto las tarifas que les convengan con el suministrador que finalmente seleccionen”.

Respecto a la cantidad de clientes habilitados que ha optado por este beneficio, se nos informó que no poseen un registro preciso.

En relación a nuestro sector, nos reiteraron que “ya sea bajo el esquema libre o regulado, los consumidores tienen un conjunto amplio de tarifas para escoger de acuerdo a sus preferencias”.

“Una vez terminado el período de vigencia de la tarifa elegida por el cliente, ésta se considerará renovada automáticamente por otro período, a menos que el cliente comunique por escrito a la concesionaria su voluntad de contratar una tarifa diferente, con al menos 30 días de anticipación a su vencimiento”, concluyeron.

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