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Llegan las Fiestas Patrias

Las Fiestas Patrias chilenas son, por lejos, una de las festividades más importantes de nuestro país. De hecho, nuestro 18 querido es una de las fechas que más ansía la gente para tomarse unos merecidos días de descanso y celebrar nuestras tradiciones en familia o con amigos.

Por ello, desde varias semanas antes, las casas comerciales comienzan a decorar con motivos nacionales para preparar el ambiente. Se asoman así las banderas de Chile y en los supermercados se escucha cueca, en los colegios comienzan toda clase de actos y representaciones de bailes típicos, de modo de empezar a sentir “olor a dieciocho”.

Las panaderías no son ajenas a este ambiente, y también con anticipación empiezan a decorar los salones de venta y se preparan para responder a la gran demanda de empanadas. Esto, como sabemos, no implica sólo comprar los insumos para elaborarlas, sino que ordenar turnos o tener mano de obra extra para producción y despacho.

¿QUÉ CELEBRAMOS?

A las nueve de la mañana del 18 de septiembre de 1810, se reunió en el salón de honor del Consulado (sitio donde actualmente están los Tribunales de Justicia de Santiago), un grupo de personas preocupadas por la forma en que debía mantenerse la soberanía de Chile. El tema central era que el Rey Fernando VII había sido depuesto por el avance de Napoleón y de alguna manera se debía preservar el dominio español en el territorio colonial.

Por eso, en esa mañana se había convocado a un Cabildo Abierto que contó con la participación de 350 vecinos, para determinar cómo continuaría la administración del gobierno.

Se formó entonces una Junta presidida por don Mateo de Toro y Zambrano, con otros seis integrantes y dos secretarios. Era el primer paso hacia la independencia nacional, que sólo se concretaría ocho años después, tras la batalla de Maipú.

TRADICIONES

En esta fecha afloran las más típicas tradiciones que han pasado de generación en generación. Entre ellas podemos destacar las siguientes:

Rodeo

El rodeo es un deporte en el cual dos jinetes montados sobre caballos de raza chilena pura, deben arrear y atajar un novillo en tres oportunidades consecutivas, sobre dos quinchas acolchadas. Tiene todo un sistema de puntuación dependiendo de dónde se agarre al animal y también existen penalizaciones si se enviste de mala forma al novillo.

Es toda una fiesta nacional, sobre todo desde la zona central de Chile. Existen variados clubes de rodeo a lo largo del país y es el emblema del huaso unido a su caballo. No obstante, en los últimos años se ha reducido su desarrollo, debido a las intervenciones que han realizado los grupos animalistas.

Parada Militar

En Chile, las Paradas Militares o Ejercicios -que se denominaron primitivamente "despejes"-, se realizaron en el amplio llano de Portales, constituyéndose en fiestas populares. A éstas concurrían el Presidente de la República y los ministros de Estado, todos montados a caballo. Eran los primeros tiempos de la República. Allí, el pueblo se congregaba para Fiestas Patrias, disfrutando de ramadas y chinganas, además de juegos populares como la cuerda, el palo ensebado, los volantines y otros.

A la vez en estos llanos, unidades cívicas y de línea de Santiago, realizaban ejercicios y simulacros de combate. Esta costumbre fue modificada en 1832, mediante una disposición gubernamental. En aquel año, en el lugar denominado La Pampa, un 18 de septiembre se efectuó la Primera Revista Militar, la que fue presidida por el ministro Diego Portales, quien revistó las tropas ante un público eufórico y multitudinario. Relata la historia que aquel día, una intensa lluvia caía sobre la capital, lo que no restó brillo a la ceremonia. Esta fue la primera vez que se rememoró, oficialmente, las victorias del Ejército de Chile en las luchas por nuestra Independencia.

Años más tarde, en 1896, se efectuó en el Parque Cousiño la primera Parada Militar, cuya marcha se hizo al estilo prusiano. En ella, las fuerzas armadas y la concurrencia de numeroso público, rindieron su homenaje al Ejército de Chile. En 1915 y durante la presidencia de Ramón Barros Luco, se estableció el 19 de septiembre como día para celebrar las Glorias del Ejército. Se realizó entonces una ceremonia más grande e impresionante, dando inicio a la Parada Militar que conocemos en la actualidad. Hoy, como todos sabemos, se realiza en el Parque O'Higgins de Santiago.

La Cueca

En Chile se baila la cueca aproximadamente desde 1824. En los salones de música (casas de canto) se ejecutaba con arpas y guitarras, y en el campo se armaban tabladillos especiales para los bailarines, acompañados de guitarras y canto.

Existen diversas teorías sobre su origen, como la de Benjamín Vicuña Mackenna, que postulaba su nacimiento de la Zambaclueca, adjudicándole así una raíz africana mezclada con elementos criollos, los que habrían sido introducidos por africanos en su paso por Chile antes de ir a Perú.

O la del musicólogo Carlos Vega, quien asegura que la cueca llegó a Chile en el siglo XIX, hacia 1824. ¿Cómo? Proveniente de Perú, de un baile de ese país: la Zamacueca, una danza derivada de la zamba, con influencias africanas y criollas.

Algunos folcloristas dan una explicación de tipo zoomórfico al origen y al nombre de la danza, derivándolo de "clueca", creyendo ver en nuestro baile una imitación de los movimientos de una polla requerida por el gallo. El baile de hombre equivaldría a la rueda y al entusiasmo que pone el bípedo alado en su lucha amorosa; explicaría, además, el aire defensivo de la polla, que se ve en la dama.

Eso sí, ya se llegó a un consenso respecto a su origen y se le adjudica a la zamacueca y sus antecedentes arábigo-andaluces, y es posible encontrarla en todo el país. De hecho, esa fue una de las razones para que el 18 de septiembre de 1979, fuera promulgada como baile nacional.

En el aspecto estrictamente musical, posee un esquema formal unitario, con una sección repetida que termina formando un fragmento musical de 52 compases, al que se le llama pie. Su duración bordea el minuto veinte segundos. Generalmente se bailan tres pies de cueca.

La cueca tiene ese algo picaresco, coqueto y alegre de nuestras Fiestas Patrias, donde el huaso corteja a la mujer, levantando su pañuelo y dando unos buenos zapateos, al son de una melódica arpa, el ruidoso tormento, el característico pandero, un potente acordeón y una tradicional guitarra.

La Trilla

Huasos montados arrean un grupo de yeguas alrededor de una parva de trigo, hasta que el grano queda separado de la paja. En la oportunidad, los jinetes dan demostración de destreza. Finaliza al descubrirse una damajuana de vino, que pertenecerá al que la halló. Mientras los corredores realizan la faena, los asistentes los animan con canciones y estribillos alusivos. Terminada la trilla se realiza una fiesta en la que participan jinetes y lugareños.

Circo

Cuando empiezan a llegar los circos, se sabe que se acerca el 18. La carpa y los animales son un mundo de fantasía que ya forma parte del patrimonio pintoresco de Chile. Los payasos, los malabaristas, los perritos que andan en bicicletas, el hombre bala, las cabritas, algodones y el maní confitado, son parte del paisaje habitual del circo.

Generalmente en este lugar las familias se reúnen para tener unas horas de diversión y los más pequeños son quienes salen más felices y con ganas de volver nuevamente.

Fondas y Ramadas

Son parte importante de las tradiciones chilenas. Es donde se vive principalmente nuestras Fiestas Patrias. Antiguamente eran los sitios donde la gente iba a entretenerse comiendo, bailando y tomando. Y puede ser que, en más de un caso, el “tomar” haya sido la principal motivación. Incluso como dato curioso, en 1823 se debió dictar un decreto para controlar el funcionamiento de ramadas y fondas, debido a la alta tasa de desórdenes públicos.

Antes, la principal diferencia entre fondas y ramadas es que, en las primeras, los asistentes podían quedarse a alojar. Hoy eso ya no se usa, aunque hay que decirlo, ¡cuesta que algunos se vayan!

En las fondas, antiguamente, lo único que se bailaba eran cuecas, tonadas, polca y cepillado. Hoy la cumbia y el reggaetón han invadido nuestras tradiciones, aunque la cueca siempre está presente.

Como son imperdibles estas fiestas en todo el país, cada vez son más producidas. Así, desde varios meses antes, los llamados “fonderos” comienzan sus preparativos.

En ellas se venden empanadas, fierritos, asados y bebidas, entro otros. En sus inmediaciones se suelen encontrar gran cantidad de juegos típicos, como "botar los gatos", "botar los tarros", "achúntele al sapo" y "la ruleta rusa", entre otros. En las zonas rurales, se pueden ver competencias de subir al palo ensebado o exhibiciones de domaduras de caballos o destrezas de estos animales y sus jinetes.

LO MEJOR PARA COMER

Empanadas, asados, mote con huesillos y un sabroso pebre, son algunas de las comidas típicas de nuestras Fiestas Patrias.

Al recorrer las calles, es inevitable sentir el aroma del 18, que lo da una jugosa carne en la parrilla, una maravillosa empanada que chorrea, “choripán” en crujiente marraqueta con un pebre bien picadito, un vaso chicha o el infaltable terremoto.

Este año, las celebraciones comienzan ya en la tarde del martes 17, y se prolongan hasta el domingo 22. Así que preparémonos para esta gran fiesta, que nos une a todos.

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