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“Un mundo sin plástico, podría sería el mayor error ecológico”

El ejecutivo nos contó, además, algunos detalles sobre el proyecto que se trabaja con Indupan, el cual busca reciclar sacos harineros y elaborar con ellos otros productos que necesitan nuestras empresas a precios más competitivos.

Salió de la universidad y se incorporó de inmediato a trabajar a Comberplast, empresa que su padre Julio formó hace 45 años.

Desde sus inicios y hasta la fecha, dicha empresa fabrica productos plásticos. Pero su principal diferencia, con otras industrias del rubro, no es lo que hacen, sino “cómo” lo hacen.

Por lo general las industrias de plásticos compran materias primas vírgenes, fabrican sus productos y con eso atienden el mercado. En Comberplast, hace ya 20 años comenzaron a reorientar la empresa y su enfoque fue la búsqueda de materias primas en aquello que se consideraba desechos.

El modelo fue ir a buscar esos residuos plásticos, transformarlos en pellets, y volver a fabricar otros productos. Inicialmente, esta idea tuvo como meta reducir costos, de modo de tener una ventaja competitiva con las otras empresas del rubro. Pero después se reorientó en la defensa del plástico.

Fue en esos años cuando comenzaron a surgir las primeras opiniones en torno a que el plástico era “malo” y que “contaminaba”. Entonces, “salimos a defender nuestro material, porque nosotros decimos que vivimos plástico, transpiramos plástico. Es más, yo siento que nací entre pellets de plástico, ya que la empresa se formó un año antes que yo naciera”, afirma Michel Compagnon.

Su abuelo y un tío maternos también tenían fábricas de plástico; por ello, en los almuerzos familiares era usual hablar del tema. “Cuando se lo atacaba, nosotros comenzamos a defenderlo, con la típica cosa que dicen los plastiqueros. Es decir, que el plástico no es el que contamina, sino las personas que lo botan al mar, lo que es cierto…”.

¿Y qué pasó después?

Cuando encuentras bolsas en el mar y animales muertos por productos plásticos, te cuestionas… Nos dimos cuenta que en verdad nos estamos relacionando mal con este material, por la forma en que lo usamos.

Muy rápidamente llegamos a la conclusión de que el problema era la famosa economía lineal. Es decir, que el producto plástico estaba diseñado para botarlo. La idea era tomar una bolsa, usarla y desecharla, lo mismo con muchos otros productos.

Nosotros dijimos, “ya no más”. Decidimos que íbamos a hacer productos durables. O sea, que ningún producto plástico tendría un solo uso, por principio. Esto, independiente de que sea o no un “negocio”.

Además, decidimos que íbamos a comenzar a desarrollar una economía circular. Hace 20 años, esto era una locura. Hoy está de moda y todos entienden lo que estamos haciendo… En ese tiempo la lógica era la de un slogan: “Limpia, seca y se va”. Nos propusimos pelear contra eso.

¿Fue complejo cambiar de paradigma?

Fue remar contra la corriente por mucho tiempo. Pero creímos que era lo correcto y hoy día nos están dando la razón.

Nosotros sentimos y pronunciamos una frase que, a simple vista, parece loca: “Somos ecologistas, y por eso somos plastiqueros”.

Es muy disruptivo para lo que piensa la gente. Pero el material plástico es moldeable, barato y tiene muchas otras virtudes. La mejor de ellas es que no se biodegrada, es eterno. La gente dice que ese es su mayor problema. Pero eso sólo ocurre si uno lo bota al mar o a la naturaleza.

Pero algo que es eterno está para ayudar eternamente. Eso es verdad. Entonces, el concepto que tenemos es “úsalo para siempre”.

¿Reciclar o reutilizar?

Hay un concepto de las tres R. Éste dice que primero se REDUCE lo que se consume. Después, REUTILIZAS, empleando más de una vez, arreglas y reparas. Finalmente RECICLAS, cuando el producto cumplió su vida útil, y lo conviertes en materia prima. Nosotros estamos en esa tercera etapa.

¿Qué diferencia tiene la economía circular, respeto de las tres R?

La economía circular en una herramienta. Si uno mira el crecimiento económico de los países, versus la extracción de recursos naturales, ve una curva ascendente. Mientras más desarrollado es el país, mayor es la extracción de recursos naturales… Bajo estas condiciones, en el 2050, cuando seamos 10 mil millones de personas, la tierra no tendrá los recursos naturales para poder satisfacer las necesidades.

En ese contexto, la economía circular busca desacoplar el crecimiento económico de la extracción de recursos naturales. Es decir, estar muy desarrollados con baja extracción de recursos naturales. Esto, manteniendo el mayor tiempo posible el valor de los recursos extraídos.

¿Cuál sería el rol del plástico en la economía circular?

Si pensamos en vestir a 10 mil millones de personas, sin poder usar lana, cuero, ni algodón… el plástico da una solución. Los polar, por ejemplo, están hechos de poliéster al 100%.

¿Cómo le llevo comida a las personas en forma inocua, sin que se eche a perder, de un continente otro?, con plástico.

Entonces, el plástico bien usado para la economía circular, tal vez es nuestro único amigo. Por eso es increíble cuando escucho frases como que se busca “un mundo sin plástico”. Eso, quizás sea el mayor error ecológico que podamos cometer.

Un mundo sin plástico significaría, tal vez, una deforestación tremenda. Lo que pasa es que tenemos que comenzar a utilizarlo bien. Yo estoy de acuerdo que hoy lo estamos usando pésimo. Estamos botando una cantidad de recursos gigante. Tenemos que parar eso.

¿Cómo ve la realidad de Chile?

Esto de hacerse cargo de los residuos en el mundo, es algo más grande, y el foco no es el plástico. El problema es la basura. Ésta se puede dividir en dos, la post industrial y la del post consumo.

En el primero no estamos tan mal. Hoy hay una ley REP (Responsabilidad Extendida del Productor) que está avanzando mucho. Eso será un cambio tremendo y las empresas se están preparando. Además, hay otras regulaciones que abordan el tema.

En materia de post consumo estamos muy atrasados… El problema es que botar basura en Chile es gratis. El 80% de los rut están exentos de pago de derechos de aseo. Los que pagan tienen una cuota fija y pueden botar las bolsas que quieran. No hay incentivo para disminuir la cantidad de residuos que generamos.

¿El sector privado podría desarrollar un sistema de recolección, como lo hace Gerdau Aza, pagando a quienes les llevan metal?

Nosotros tenemos un sistema muy parecido con los pescadores en el sur. Estamos contribuyendo a limpiar la Patagonia, recogiendo cabos. Pero no podemos hacerlo con los plásticos en general, que son una familia de materiales poco compatibles entre sí; por eso hay que segregarlos. Se pueden implementar sistemas, pero lo clave para que esto funcione, es generar la atracción de demanda por los materiales.

Con la ley REP, por ejemplo, habrá un montón de material para ser reciclado, que servirá para hacer otros productos, ya que las empresas estarán obligadas a recolectar un porcentaje de los desechos que se generan con lo que fabrican.

Nosotros podríamos recibir ese material y convertirlo en pellets. La pregunta es, ¿qué fabrico con eso? Ahí nos falta la demanda…

Si por ejemplo recibo muchas botellas, debo tener interesados en comprar productos elaborados con ese pellet. Si no hay, en algún momento les diré a las empresas que no me manden más.

La economía circular es plenamente colaborativa. Por ello, la gente tiene que entender que para que esto funcione, debe preferir los productos elaborados con material reciclado, sino se cae el sistema.

Otra forma de incentivar sería que los productos elaborados con reciclaje sean más baratos.

LAS PANADERÍAS

¿Qué trabajo se está haciendo con Indupan en torno a este tema?

Por una llamada que recibí nos reunimos con el presidente y el tesorero de Indupan, quienes buscaban la posibilidad de ver un proyecto de reciclaje de los sacos de harina. Nos trajeron una muestra para analizar el tema.

¿Es posible reciclarlos?

Los sacos que me mandaron son de polipropileno. Los probamos y no tenemos ningún problema en usarlos. Eso sí, tenemos que estudiar bien cómo abordamos el tema de los residuos de harina que tienen. Si bien hicimos la prueba piloto y el material salió bien, si lo pasamos a un proceso industrial tenemos que ver cómo solucionamos eso.

Si pensamos que Chile es el tercer país que más pan consume en el mundo y asumimos que son como 50 millones de saco al año, es una gran cantidad. Para nosotros absorber eso no sería ningún problema en términos de masa, ya que reciclamos 6 mil toneladas al año de plástico.

¿Qué es lo que hay que resolver?

Además de resolver el riesgo de que la harina genere vectores, tenemos que definir el tema logístico. O sea, cómo trabajamos con Indupan para decidir si vamos a poner dos o tres centros que puedan recibir los sacos, para que después me lo envíen a mí… O ver si las panaderías se inscriben y pueden venir a dejar los sacos acá una vez al mes, bajo ciertas condiciones.

Ese es más bien un desafío logístico que técnico. Así que estamos en una buena posición.

¿Qué sigue después?

Decidir con Indupan lo que vamos a desarrollar para la industria con ese material. Podrían ser cajas para transportar el pan. Y eso, ojalá con alguna ventaja económica. O sea, que sean más baratas de lo que están comprando. Por lo tanto, que se dé la mejor parte de la economía circular, porque esto es economía, no filantropía ambiental.

Ahí es cuando la economía circular cierra. O sea, ofrecer un producto a un precio más competitivo y ecológicamente sustentable.

Independiente de este factor, las panaderías debieran preferir ese canasto, porque su existencia permite reducir sus residuos y colaborar a que podamos seguir reciclando los sacos.

Y cuando ese canasto se rompa, me lo debieran dejar con los sacos y los volvemos a fabricar. Y así el material va dando vueltas y vueltas.

Si un empresario debe hacerse cargo de toda esta cadena circular, no saca nada con decir, “yo dejo esto ahí”, hay que hacerse parte de todo el proceso.

¿Qué otras alternativas de productos se pueden elaborar?

No he ido a ver bien la operación de la panadería, pero en primera instancia se me ocurre que, además se pueden fabricar los exhibidores, góndolas para colocar el pan, las tenazas para sacarlos, los pallets para almacenar los sacos de harina (advierte que existe una ley que prohíbe usar pallets de madera dentro de plantas de alimentos, porque estos tienen hongos y vectores, pero que habrá que ver las normas que tendrán las pymes con el tiempo).

¿Cuándo podríamos tener más claro el proyecto con Indupan?

La idea es empezar a hacer pruebas más grandes durante este mes (junio), y empezar a entregar muestras con ejemplos de producto final.

Ind. Ecomómicos: UF: $27,977/ UTM: $49,033/ USD: $710