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Las oportunidades de la pastelería en invierno

Este mes se inicia oficialmente la estación más fría del año; en ella, los productos con chocolate son unos de los más solicitados en panaderías, pastelerías, cafeterías y restaurantes. Con lo anterior, se abre un sinnúmero de posibilidades que podemos desarrollar en pastelería durante esta temporada.

Es un hecho que durante los días de más bajas temperaturas, los clientes aumentan su consumo de productos de pastelería, con especial énfasis en las preparaciones que llevan chocolates, cremas, manjar y otros rellenos que las hacen más sabrosas. Así que es una etapa del año en la que los pasteleros tienen la opción de lucirse y echar a volar su creatividad, ya sea en cuanto a los sabores o la presentación.

Para lograrlo, la industria proveedora nos ofrece permanentemente productos de calidad y alternativas que van respondiendo a las nuevas necesidades de los clientes, de modo que a quienes deben bajar de peso, disminuir el azúcar y hasta seguir sus dietas veganas o celíacas, no se les obliga a privarse de los alimentos que ofrecen las pastelerías y panaderías.

Un ejemplo digno de destacar lo tenemos con panadería El Pueblo, que en su local de calle Portugal 1566, surte ricas tortas y pasteles libre de gluten, que son adquiridos por personas con intolerancia a ese producto y también por los celíacos. A lo largo de los años, sus dueños han ido ampliando la oferta, entregando una alternativa rica y a precios muy competitivos para quienes tienes estas necesidades especiales.

Es indiscutible que un producto de pastelería que tenga una estética atractiva es más apetecible y motiva la compra por impulso. Esa que genera gran movilidad en nuestras vitrinas. Por lo tanto, no es un dato menor a considerar, ya que precisamente los emprendedores que han innovado en ese sentido, son los que han captado una nueva clientela.

Ejemplos de ello hay de sobra, entre quienes han iniciado una pyme a través de las redes sociales y tras captar una importante y fiel clientela de sus productos decorados, han logrado dar el salto hasta tener sus locales.

En ocasiones especiales (cumpleaños, aniversarios o cualquier otro tipo de celebración), muchos clientes suelen buscar algo que haga distinta la experiencia de consumir un producto de pastelería. Incluso si eso implica aumentar significativamente el valor del mismo.

Las tortas con pastillaje, fondart y otro tipo de decoraciones, le han dado un valor agregado al producto, con lo que dejó de ser un simple alimento y se convirtió en un preciado regalo para “la ocasión”.

Pastelerías como Tía Lucy y Strindberg, son algunas de las que han liderado esta tendencia. En su oferta tienen centenares de modelos con decoraciones para toda ocasión, lo que les ha permitido captar gran clientela.

No obstante, Strindberg se define como una pastelería tradicional, de recetas centro-europeas, donde el sabor es el principal atributo que cautiva y encanta. Junto con ello, la “preocupación por los detalles, una atención personalizada y por sobre todo el cariño en la elaboración de cada producto, es el sello que queremos brindar”, afirman.

A diario, centenares de clientes encargan y adquieren sus productos tradicionales y también los decorados, tanto en su casa matriz en La Florida, como en sus 5 sucursales en Santiago y en la que poseen en Melipilla. El despacho y venta al mesón lo complementan con cómodas cafeterías para degustar in situ sus ricas preparaciones.

En el caso de Tía Lucy, han optado por no tener sucursales y concentrar toda su producción en el local que tienen en La Florida. Eso sí, se destaca su amplia cafetería, donde a diario se reúnen muchos clientes a disfrutar de sus preparaciones.

UNA EXPLOSIÓN DE SABOR

Si bien Pastelería Cerros de Chena, de San Bernardo, también ha innovado en los últimos años en decorar sus tortas, lo que ha distinguido a esta empresa es el rico sabor que tienen todos sus productos.

Esta empresa nació por iniciativa de Claudia Carraha y su esposo, Ricardo Nazar. En ella no sólo han destacado lo mejor de la pastelería chilena, sino que sabores más internacionales, donde han encontrado también un espacio los dulces palestinos que desarrollan en homenaje a la colonia de la cual son parte.

Claudia explica que “con esfuerzo y dedicación hemos ido creciendo y nos ha ido bien. A la gente le han gustado nuestros productos porque no usamos pre mezclas. Todo es natural y las recetas son las originales. Eso lo valoran”.

Señala que “no se fijan en los costos de los materiales… empleamos el mejor manjar. Escogemos lo mejor de todo para tener buenos productos. Los clientes lo valoran y son fieles”.

Han ido creciendo en oferta en la medida que les piden cosas. Empujada por eso, ya hizo un curso de pastelería para diabéticos, entregando productos a pedido. “También me han solicitado productos para veganos y celíacos, pero aún no he dado el paso”.

Si bien reconoce que sus 5 hijos y esposo la han apoyado un montón cuando hay pedidos especiales de grandes volúmenes, Claudia nos comenta que Nicolás y Sofía (2 de sus hijos) son un apoyo especial, ya que a ellos les gusta mucho el negocio.

Su hijo, que es enólogo, la apoya en distintas labores productivas y administrativas y, según Claudia, elabora un pan “increíble”. Por otro lado, su hija menor que estudia gastronomía en el Culinary, siente una gran afición por la decoración de tortas en Fondart. Gracias a eso, le ayuda con los pedidos especiales. Y es que a futuro, ella piensa formar una empresa de catering, en que incluya los productos de la pastelería de sus padres.

Ind. Ecomómicos: UF: $27,953/ UTM: $49,033/ USD: $688