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Aún no tienes productos en tu carro.

Tomás Ramos, presidente de la Federación de Industriales de la Panificación de Venezuela

Su nombre es Tomás Ramos López, tiene 67 años de edad, está casado y tiene tres hijos adultos. Nació en España. Tras ejercer por 18 años como director y asesor internacional de Fiat, llegó a Venezuela para emprender un nuevo proyecto particular.

Así fue como hace 39 años fundó en centro de Cagua, estado Aragua, la Panadería Miranda, un negocio donde involucro a su familia, cultivando y desarrollando las fórmulas propias de la panadería, pastelería, pizzería, chocolatería y bombonería de la madre patria.

Una vez que desempeñarse en el rubro se había convertido en su pasión, creó la Panificadora Productos El Molino, un negocio de características industriales, con varias líneas de producción. Entonces, abriendo importantes rutas de comercialización y distribución. Se enfocó en “panes de sándwich, para perros calientes, grisines o señoritas, naturales y saborizadas, pan rallado y el tradicional Panettone, en las presentaciones con frutas y de chocolate, siendo actualmente este nuestro producto líder”, explica a Past & Panhe.

A esta empresa sumó, ñuego, la Panadería La Única en la población de San Francisco de Asís, estado Aragua y posteriormente activo la Panadería Monserrat en Cagua; permaneciendo activas hasta el momento la Panadería Miranda y Panificadora Productos El Molino.

Reside en Maracay, pero su residencia oficial, su refugio, “mi lugar de descanso, mi oxígeno y donde más disfruto la naturaleza es La Colonia Tovar, estado Aragua, pero me muevo en forma constante por todo el país, en especial Caracas, en labores del gremio”.

ACTVIDAD GREMIAL

Su desempeño en el rubro lo llevó a participar de las asambleas y reuniones convocadas por la Asociación de Industriales de la Harina del estado Aragua (ASOCIHAR). Poco a poco se fue involucrando en reuniones de la junta directiva y ya para 1992 paso a ser presidente de Asocihar hasta 1996.

Desarrolló la Primera ExpoFevipan, máximo evento de la industria de la panificación y pastelería en Venezuela. “Un evento dinámico, con participación de toda la industria proveedora de maquinarias, productos e insumos en Venezuela. Para ese mismo año, 1996 es electo presidente de la Federación venezolana de la Panificación y Afines (FEVIPAN). Debido a que ha sido reelecto durante 11 períodos consecutivos, este año, cumplirá 23 años en el cargo.

Durante su presidencia de Asocihar, se formó el departamento de Consultoría Jurídica para todos los agremiados, un fondo de Montepío (apoyo a requerimientos funerarios de panaderos), dos consultorios médicos –dentales, de alta calidad. Además, firmaron convenios con empresas proveedoras para beneficiar tanto al panadero, a la Asociación y las empresas correspondientes.

Desarrolló una nutrida agenda de eventos sociales que impulsaron una estrecha relación entre los panaderos, sus familias y las empresas proveedoras. Además, se creó Araguapan, una empresa del tipo cooperativa con alrededor de 250 socios o accionistas, teniendo la particularidad de ofrecer materias primas, a precios razonables al panadero, y a la vez, de tales ventas, dejar margen de utilidad a los accionistas, sus propios clientes, cuidando, al mismo tiempo, no distorsionar el mercado para no perjudicar a nuestras tradicionales empresas proveedoras.

Desde Fevipan, apoyó el desarrollo de las Asociaciones ya constituidas, con diversas actividades, asambleas de trabajo y la celebración itinerante de la ExpoFevipan en cada ciudad. Además, impulsando la obtención de sedes propias de cada organización que no la tuviera. De igual forma, gestó la creación de Asociaciones de Panaderías en aquellos estados donde existían, y se crearon dos escuelas para la formación de profesionales capacitados para el sector.

En ExpoFevipan se lanzaron el Concurso de Pastelería Copa Aarón Bracho y el Concurso Nacional de Panificación Copa Lucho Cagocci. Ello, con el ánimo de propiciar la sana competencia de los Maestros panaderos y pasteleros de todo el país y mejorar cada día su ejercicio laboral en el oficio. Años más recientes, se crea la Copa Junior “Yo también soy Fevipan”, con participación de niños y adolescentes, provenientes de escuelas profesionales donde reciben formación académica en el área de pastelería.

Desde Fevipan se acciona la permanencia del manejo de Relaciones Públicas con todas las Dependencias de Gobierno, Representaciones Diplomáticas, Gremios Empresariales, profesionales y todas las Dependencias públicas y privadas en beneficio colectivo.

En el 2007 se celebra la Primera Cumbre Mundial en Venezuela efectuada en la ciudad de Valencia. La actividad es llevada a cabo exitosamente con participación de las Federaciones miembro de la Confederación Interamericana del Pan CIPAN e invitados especiales de la UIB, donde Fevipan funge como director. Paralelamente a la Cumbre, se desarrolla, en el Centro Comercial Sambil de esa ciudad, la ExpoFevipan, siendo uno de los más relevantes eventos del gremio.

Este trabajo ha significado un beneficio para toda Venezuela, ya que hoy las panaderías representan un 45 % de la distribución de productos de consumo masivo, “lo cual convierte a la panadería en un canal confiable, estratégico de abastecimiento alimenticio para nuestro país”, dice Tomás .

LA CRISIS EN VENEZUELA

Al preguntarle qué ha significado ser dirigente en las condiciones actuales de su país, Ramos dice que “como en cualquier país del mundo, máxime en las condiciones de controversia y división que ha traído consigo la distorsión del mercado en Venezuela, al igual que la polarización socio-política nacional, ser dirigente gremial es todo, menos tarea sencilla. Desde el mismo momento en que se representan intereses de grupo hay que ser muy ecuánime en la toma de decisiones y búsqueda de respuesta que satisfagan y beneficien a la mayoría. No se está aquí para complacer a todos, pero sí, para darlo todo por responder favorablemente a la mayoría y en esa búsqueda hay que sortear innumerables situaciones con gran sentido de responsabilidad, firmeza, constancia, claridad, mucho tino y puntualidad, una tarea realizada con mucha delicadeza y gran entrega”.

Sobre el presente de las panaderías, dice que mantenerlas en pie es un permanente desafío. “La lucha diaria por mantener abiertas las Santamarías de las panaderías, implica gestionar permanentemente ante las instancias de Gobierno la fluidez requerida en la distribución de las materias primas, por citar solo un factor de peso, (manteca, levadura, azúcar, sal, grasas, entre otras), principalmente la harina de trigo, que no llega de forma constante ni en las cantidades requeridas, existiendo un fuerte déficit. Todo ello dificulta el normal desempeño y, por ende, el abastecimiento global a la población de un producto básico dentro de su dieta como es el pan”.

“La situación de la panadería en Venezuela es prácticamente la misma en todo el país, con la diferencia, tal vez, que Caracas presenta un mayor índice delictivo y está más vulnerable en ese sentido. Pero lamentablemente se experimentan también a nivel nacional, saqueos, secuestros, robos, hurtos, en cuanto a inseguridad”.

“La hiperinflación es otro factor que preocupa y afecta a todos por igual –añade-. Te topas con un nuevo precio en cada rubro con renovada frecuencia, el cual incide en tus costos operativos, en la desventaja además de no encontrar los insumos y materias primas que requieres de forma continua, lo que dificulta el normal desempeño del establecimiento panadero”.

Dice que el sector panadero viene experimentando incontables situaciones, que permanentemente Fevipan y sus afiliados exponen ante las instancias competentes. “Somos siempre recibidos… pero no es tan sencillo obtener respuestas, en el tiempo que se requiere, dado lo complicada que está la economía en todos los segmentos. Sin embargo, somos optimistas y cada día lo emprendemos con esfuerzos renovados y redoblados, confiando en que sí es posible mantener nuestros establecimientos y atender a nuestros clientes y amigos en las diversas comunidades”.

Relata que lo peor es el llamado “bachaqueo” en la venta de materias primas, que es una especie de nuevos distribuidores que aparecen vendiendo los productos requeridos por el sector para procesar el pan, pero a precios exageradamente especulativos, distorsionando el mercado. “Desde Fevipan hemos analizado ese tema y elevado a las instancias de Gobierno, concluyendo la necesidad de bloquear su presencia con la no compra a tan inescrupulosas personas o empresas, que mediante sus mecanismos de oportunismo y abuso pretenden entrar en el mercado y asimismo denunciarlo por las vías regulares, como una forma de neutralizarlo y acabar con este desequilibrio”.

“Solo el normal desempeño de la empresa proveedora tradicional con la posibilidad de una distribución frecuente de las materias primas requeridas por el sector, la que marcará la pauta y pondrá punto final a la presente distorsión del mercado”.

Para mejorar, dice, deben cambiar muchas cosas. “Pero principalmente debemos tener la voluntad de emprender ese cambio. En el caso del sector panadero y pastelero, además de acabar con el ya mencionado bachaqueo, deben fluir las Divisas hacia la industria molinera así como a otras empresas proveedoras de nuestras más elementales materias primas. Además, mejorar el sistema de seguridad minimizando la delincuencia, siendo necesario para ello la generación de más empleos”.

“ES necesario impulsar con mayor fuerza el desarrollo de la empresa de productos alimenticios y de todos los rubros de nuestra economía, que exista el libre mercado con equilibrio entre la oferta y la demanda. También, proseguir con programas sociales que permitan atender a las clases menos favorecidas, pero permitirle a la empresa reimpulsarse, para que, entre todos, podamos retomar el equilibrio y fortalecimiento de una economía próspera para todos”.

“Entendemos que Venezuela está en el centro de la mirada del mundo ante la realidad de controversia y polaridad que experimentamos, y por las distorsiones económicas que se tienen, así como por importantes carencias, en especial de algo tan fundamental para la población como son sus valores, los cuales, lamentablemente, dentro de este clima hostil de enfrentamientos se han ido debilitando”.

Dice que su gremio observa “a una comunidad internacional en manifiesta preocupación por la paz, adecuado entendimiento y progreso de nuestro país. En buena medida, si hay algo que haya logrado esa participación internacional, es haber avivado la necesidad de un clima de unión del país. Sabemos que en el corazón de tantos países existe un pedacito de Venezuela, pues es Venezuela un país donde muchos inmigrantes tanto de Latinoamérica, Europa y todas las partes del mundo encontraron un espacio fértil para sembrar y labrar futuro, echando raíces, formando familias, creando empresas”.

Asegura que, en ese contexto, la industria panadera y el gremio en particular reafirman su compromiso de seguir trabajando duro. “Es un sector dedicado a producir bienestar en nuestra economía y para toda la población, sin distingo alguno de clases, razas, naciones o color, por lo que aspiramos un estado de paz y armonía, con las condiciones de seguridad y un clima de confianza nacional, de entendimiento y de respeto”.

VENEZOLANOS EN CHILE

A sus colegas industriales panaderos y trabajadores venezolanos que hoy están en Chile, les insta a seguir cultivando el oficio de esta noble profesión, perfeccionen e innoven “dentro de la gama de panes de ese hermoso país de nuestra América, con tanta cultura sobre este apreciado producto. Aprovechen todas las oportunidades de aprendizaje que puedan obtener, cultiven el sentido de hermandad y por sobre todas las cosas confíen siempre en sus búsquedas, confíen en sus talentos y den siempre lo mejor de sí para que, amando lo que hacen y sirviendo a los demás a través de la producción de este sagrado alimento puedan sentirse orgullosos de esta profesión y saborear el éxito y satisfacciones de modo imparable. El pan no tiene fronteras, tal como tampoco deberíamos tenerla los hombres”.

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