0

Aún no tienes productos en tu carro.

Presidente de Indupan Santiago: “Juntos logramos que la marraqueta y nuestro sector sean reconocidos”


En el año 1927 llegó a Chile don Acacio Fraile, quien provenía del pueblo de Castrodeza, ubicado en la provincia de Valladolid. Él y su familia ya tenían tradición de panaderos en la madre patria, así que cuando arribó a nuestro país, trajo consigo recetas y experiencia en el rubro.

Fue el último en llegar de los hermanos Fraile y se quedó a vivir en el país. Se enamoró de una chilena, Ángela Pereira Santis, con quien formaría una familia.

Así comienza la historia de tradición panadera en Chile de la familia de José Carreño Fraile, quien ya lleva 3 años y cuatro meses como presidente de Indupan Santiago.

Si bien su padre tenía panaderías, inicialmente él optó por otro camino. Estudió derecho en la universidad, pero no desaprovechaba cualquier oportunidad para estar en la el negocio.

Enfrentando la crítica familiar, abandonó sus estudios, ya que el “llamado de la sangre y los genes fue más fuerte… Después de trabajar unos años en la panadería de mi papá, generé mi propio emprendimiento en el año 2006. Hoy cuento con dos panaderías en Recoleta y Conchalí, y estoy feliz siendo panadero y utilizando mis conocimientos y redes profesionales al servicio de la industria y el gremio”.

GREMIO

Su llegaba al gremio tuvo su origen en reuniones sectoriales que desarrollaron industriales panaderos del área norte de la capital. A ellas se integró rápidamente para analizar las problemáticas generales del sector.

A estas citas ocasionalmente asistía el entonces director de Indupan Santiago Pedro Pablo Santesteban, quien transmitía todas las actividades que se llevaban adelante en la asociación y escuchaba las inquietudes de los industriales.

El 2008 se hizo socio del gremio y el 2011 entró al directorio, donde buscaba “representar los problemas que teníamos en nuestra zona. En ese tiempo yo tenía muchas críticas a la gestión de la gerencia de la asociación y prefería realizarlas desde el interior del gremio. En verdad, buscaba ser un aporte”.

En el año 2013 renunció por unos meses, ya que postuló a un cupo en el Senado. Como no fue electo, regresó en diciembre. Desde entonces tuvo una destacada gestión que le permitió conocer la dinámica del gremio. Fue director de esta revista y, además, integró varias mesas de trabajo de las negociaciones colectivas y de la organización de la feria Fipach, así como algunas con las autoridades del Estado y parlamentarios.

Uno de sus aportes fue proponer la idea del Concurso La Mejor Marraqueta, que ha dado tantas satisfacciones al sector, tanto para los socios que se han destacado con la iniciativa, como a nivel público, generando valor de la panadería tradicional chilena.

A fines del 2015 asumió como presidente de Indupan Santiago. Desde ese entonces, junto a un renovado directorio y a una nueva gerencia, asumió el desafío de fortalecer la entidad, mejorar el servicio a los socios e ir creando una mayor cercanía con las bases, tal y como era en sus inicios.

-¿Cómo describiría sus tres años de gestión en la presidencia?

- Muy intensos, ya que hubo que rearmar el área administrativa de Indupan y re encantar al directorio, los socios y a la opinión pública. Cuando llegué, Indupan y las panaderías sólo eran consultadas por el alza del pan o por el tema de la baja en el sodio. Es decir, la prensa tenía una mirada negativa en torno a nuestra industria.

Hoy eso es parte del pasado. La panadería artesana es requerida por los medios para pautas amigables y somos lejos la industria chilena con más sentimiento patrio. Cada vecino reconoce a su panadería de barrio como parte de su historia e identidad… y la defiende.

Lograr esto no fue fácil. Fue clave contar con un directorio que se reencantó con la labor gremial y sacó ese corazón panadero con fuerza. Fue un trabajo en equipo. Un orgullo inmenso haber conformado un gran equipo con directores que son un ejemplo para la panadería, tales como Juan Mendiburu, Tino Barja, Abelardo Novoa, Bruno Arenillas, Pablo Piwonka, Andres Campeny, Ricardo Sánchez y, nuestro prócer y ejemplo gremial, José Antonio Yáñez, un referente en el directorio.

- ¿Por qué desde su presidencia no se comparte ese cargo con la presidencia de Fechipan?

- Históricamente, quien encabezaba Santiago lideraba Fechipan. Pero en mi gestión quise hacer realidad algo que es un sentimiento, dar más poder a las regiones. En La V existe un gran dirigente como Nelson Olivares y encontré la oportunidad de que la federación fuera liderada por él, además de Unipan A.G., que es la asociación más antigua de panaderías, con ya 115 años. Es la más antiguas de Chile y de Latinoamérica, lo cual es un verdadero orgullo.

- Una de sus metas al asumir fue posicionar a la marraqueta como un producto premium, que se elabora en una panadería tradicional. ¿Hemos avanzado en eso?

- Sí, el concurso La Mejor Marraqueta fue la punta de lanza para alcanzar ese objetivo. Y gracias a Dios ha sido cumplido con creces. En el 2017, cuando se realizó en la Plaza de la Constitución, fue la manera de entregar este concurso a la comunidad y a la nación. Queremos que el orgullo de elegir la mejor marraqueta sea no sólo de la panadería artesana, sino también un orgullo nacional.

Hemos visto a vecinos felices al conocer que su panadería de barrio, esa que visita a diario y desde hace toda la vida, vende la mejor marraqueta del año. Yo siempre he luchado porque la marraqueta esté en la “primera línea”, pero nunca imaginé el sentimiento de orgullo que se crearía entre los vecinos.

Ahora sumamos el Día del Choripán en Marraquetas, que arremete con fuerza; tal como otros eventos que hemos lanzado en la misma línea.

Se ha avanzado, pero seguimos trabajando para elevar la imagen de nuestra reina, la marraqueta. Yo digo que en Chile hay una monarquía y la reina es la marraqueta.

- Otra de sus metas era impulsar a las panaderías a mejorar la "experiencia" de sus clientes al entrar en los locales, como en Europa... ¿Se pudo avanzar?, ¿cuáles han sido las dificultades?

- El camino ha sido duro, ya que al ser pyme es difícil lograr los financiamientos necesarios. Mejorar el look de la panadería no ofrece una rentabilidad inmediata, como una ovilladora, un nuevo horno o una camioneta con más capacidad o más económica en su desempeño. Por ello, generalmente no es prioridad remodelar el local, sobre todo cuando las “lucas” siempre son pocas. El esfuerzo que ha hecho Maquipan para llevar esta solución a las panaderías con su Maquipan Concept, ha dado oportunidades que no estaban tan a la mano. Pero en este tema aún nos falta avanzar.

- Estos años se da dado una promoción muy destacada a la marraqueta, haciéndola presente en distintas áreas de la actividad nacional. ¿Qué destacaría como logros en ese sentido?

Logramos que las actividades de la marraqueta y esta revista gremial obtuvieran el sello de Marca Chile. Además, llevamos ya tres versiones del Día del Choripán; Indupan es el proveedor en la Cena Pan y Vino del Hogar de Cristo; desarrollamos el plan “Volvamos a Comer Marraquetas en el Colegio”, que apunta a recuperar ese nicho de mercado que hemos perdido con los snack; tenemos más presencia en los programas de televisión; somos miembros de Sofofa y, somos consultados como representantes de las pymes en el mundo político.

En fin, nuestra imagen y presencia ha crecido en todos los sentidos. De eso debemos estar orgullosos todos. Somos parte de una institución más reconocida y juntos hemos levantado la imagen de la marraqueta, que es nuestro emblema.

Los directivos, los socios, las empresas proveedoras y hasta los funcionarios de nuestra asociación, han hecho un aporte fundamental a estos logros.

- Una de sus ideas fue crear el Concurso La Mejor Marraqueta, ¿cómo evaluaría esta actividad?

- Me da orgullo. Es como un hijo al que vi nacer, en la primera idea, en su desarrollo y puesta en marcha; un hijo que hoy se encuentra ya convertido en todo un adolescente con carácter y fuerza. Ahora se sigue el trabajo para la consolidación y la entrega definitiva a la comunidad como un evento ciudadano.

Me gustaría contar la anécdota de cómo se creó. En primera instancia, la idea era partir con el concurso de la mejor empanada, para luego seguir con el concurso de la marraqueta. Yo estaba recién llegado y era “pajarito nuevo” en Indupan. En ese entonces, había alguien a quien le tenía entre respeto y mucho temor, ya que era muy tajante en sus opiniones y duro muchas veces. Yo tenía miedo de plantear directamente el concurso de la marraqueta y recibir un no rotundo. Por eso propuse en directorio el concurso de la mejor empanada, como competencia al que existe, pero un concurso organizado por los verdaderos expertos en masas. De inmediato el no fue rotundo… Así que no me quedó otra opción más que contraatacar con la idea primaria. No podía quedarme con ese no y debía ser más convincente con el verdadero plan “A”, el concurso de la marraqueta. Volví a la carga y les dije: “Entonces hagamos el concurso de la Mejor Marraqueta”. Lo defendí con fuerza y convicción y me sorprendió lo que dijo Pepe (José Yañez): “Mmm, sí, esta buena esa idea, me gusta”, y de inmediato preguntó, “¿cómo lo hacemos?”. La oportunidad no la perdí y comencé a trabajar desde ese momento. Hoy son años de orgullo, felicidad y mucho, pero mucho trabajo.

Cuento otra anécdota. Finalizado el concurso de la Mejor Marraqueta en la Plaza de la Constitución, nos llaman desde la Presidencia de la República a las 9 pm, cuando estaba todo terminado y la plaza estaba vacía. Nos advierten que estaba sucia y debía llevar gente a limpiar. Yo a esa hora partí con una persona de mi panadería y le pedí que me ayudara a recoger unos papeles. Cuando llegamos me dijo: “Jefe, está loco, esta tremenda plaza la terminamos mañana…”. No fue así, pero ambos, con escoba y pala, limpiamos la plaza y así culminó ese glorioso día.

Como se dice, ningún éxito en la vida es por el camino corto y sin obstáculos.

Ind. Ecomómicos: UF: $27,875/ UTM: $48,741/ USD: $682