0

Aún no tienes productos en tu carro.

Portabilidad financiera: Lo que debe saber de la nueva ley

Con el fin de que las personas y las micro y pequeñas empresas puedan cambiarse de una institución financiera a otra con mayor facilidad, siguiendo un modelo similar al utilizado en la portabilidad numérica de la telefonía móvil, a fines de mayo el Congreso despachó el proyecto de portabilidad financiera.

Días después, el 3 de junio, el Presidente Sebastián Piñera promulgó la correspondiente ley que definitivamente consagra la posibilidad de que las personas y las empresas puedan cambiarse de banco u otras entidades, sin grandes costos para trasladar sus distintos productos. Entre ellos, cuentas corrientes, tarjetas de crédito, créditos hipotecarios, de consumo y automotrices.

La norma eso sí, no empezó a operar de inmediato, ya que se les dio a los ministerios de Hacienda y Economía, 45 días para dictar el reglamento. Y 90 días después los clientes podrán optar a este proceso.

En lo medular, se espera que con la portabilidad financiera aumente la competencia en el mercado, se reduzcan significativamente los costos y tiempos para realizar trámites de cambio de institución y, en definitiva, se permita a las personas acceder a servicios y productos financieros en mejores condiciones.

BENEFICIOS CONCRETOS

Según las autoridades:

Este proyecto facilitará el refinanciamiento de todo tipo de crédito, permitiendo disminuir los costos que pagan las familias de Chile a raíz de sus deudas. Con ello tendría el potencial de aliviar de manera importante el presupuesto de las familias endeudadas, las cuales actualmente destinan en promedio el 25% de sus ingresos mensuales para cubrir préstamos.

Disminuirá el costo y el número de trámites asociados al refinanciamiento. Por ejemplo, para refinanciamientos de créditos hipotecarios se estima una baja de 60%; para un crédito de 1.000 UF, el costo actual de refinanciar es de $700.000. Ese costo pasará a ser aproximadamente de $280.000, obteniendo un ahorro de más de $400.000. Mientras que los tiempos se disminuyen en 40%, reduciéndose aproximadamente en 30 días.

Rebajará también los costos de financiamiento para las micro y pequeñas empresas, facilitando expandir su producción y contribuirá al crecimiento económico y a la creación de más puestos de trabajo.

Se espera que con este proyecto aumente la tasa de refinaciamiento. En México, con una reforma similar, subió de 1,6% a 14,3% en dos años.

EJES DEL PROYECTO

Certificado de liquidación

Cualquier persona que esté interesada en cambiarse de institución financiera o en refinanciar sus créditos, podrá solicitar de manera gratuita el certificado de liquidación, documento que contendrá la individualización de todos sus productos, junto con la tasa y comisiones aplicables y el valor que debe desembolsar para prepagar cada uno de sus créditos.

Este certificado se puede requerir directamente al proveedor financiero y luego ser enviado a los potenciales nuevos acreedores para que hagan una oferta. O bien, comunicarse directamente con los proveedores que desee cotizar e indicarles que quiere portar su o sus productos financieros y quién es su proveedor inicial.

Solicitud de portabilidad financiera

Si la persona o empresa obtiene condiciones más favorables o si por alguna razón no está conforme con los servicios y atención de su actual institución financiera, podrá presentar una “solicitud de portabilidad financiera” en la nueva entidad seleccionada.

En ésta podrá solicitar la apertura de nuevos productos financieros, refinanciar créditos y ordenar, si así lo desea, el cierre de los productos que mantiene vigentes en su entidad crediticia actual.

LO QUE CAMBIÓ

Comparación más fácil de ofertas

Por lo general, en la actualidad las personas cotizan un crédito hipotecario en distintos bancos y eligen la alternativa más conveniente, contratando de paso todos los demás productos, tales como cuenta corriente, línea y tarjetas de crédito con la misma entidad.

Esto se explica, en parte, porque no existe un formato estándar a través del cual las personas puedan comparar fácilmente todas las alternativas del mercado. Este proyecto lo crea, facilitando comparar la totalidad de costos en intereses y comisiones que se cobran por todos los productos a contratar.

Quién realiza el trámite

Hoy es el cliente quien debe efectuar la totalidad de trámites y gestiones correspondientes al cambio de proveedor financiero. Con esta ley, será el nuevo proveedor quien realice la totalidad de las gestiones a nombre del cliente, tal como ocurre con la portabilidad en telefonía móvil.

Traspasar la garantía

Adicionalmente, para refinanciar créditos con garantía real, tales como créditos hipotecarios, se debía alzar la hipoteca actual y constituir una nueva, lo que generaba altos costos y demoras en el refinanciamiento.

Facilita el proceso

Por último, se regula y transparenta el proceso de portabilidad, especificando los pasos a seguir, plazos, formalidades e información a entregar, de manera que los clientes puedan decidir si portarse o no a una nueva institución financiera, conociendo de antemano los tiempos, etapas y el funcionamiento del proceso, con lo cual se fortalece la protección del consumidor financiero.

Las entidades que están consideradas para la portabilidad

No solo habrá portabilidad financiera en los bancos. La nueva ley también contemplará a compañías de seguros, agentes administradores de mutuos hipotecarios, cooperativas de ahorro y crédito, cajas de compensación, instituciones que coloquen fondos de manera masiva (por ejemplo, empresas que otorgan créditos automotrices), emisores de tarjetas y otras entidades fiscalizadas por la CMF.

Los productos que se pueden portar

Todos los productos financieros serán objetos de portabilidad y sólo en el caso de los créditos hipotecarios, habrá condiciones especiales.

Se podrán cambiar de proveedor financiero las cuentas de ahorro, cuentas vista, chequeras electrónicas, líneas de crédito, tarjetas de crédito y débito, créditos de consumo y créditos automotrices, entre otros.

CÓMO FUNCIONA

La portabilidad financiera tiene dos modalidades: Estándar, que es para cualquier producto financiero, y una para los créditos con garantía real, tales como préstamos hipotecarios o automotrices.

En el caso del proceso estándar hay cinco pasos a seguir:

El proveedor inicial emite el certificado de liquidación al cliente o al nuevo proveedor, documento que es gratuito y que contiene la información de todos los productos financieros vigentes. El cliente indica los productos que quiere contratar con un nuevo proveedor y los que quiere cerrar con el proveedor inicial.

El nuevo proveedor emite una oferta con los productos y condiciones, la cual tiene una vigencia de al menos 7 días hábiles.

El cliente acepta las condiciones ofrecidas y con ello otorga un “mandato de término” para que el nuevo proveedor pueda cerrar con el inicial los productos que tiene contratados.

El cliente contrata con el nuevo proveedor los productos ofrecidos.

El nuevo proveedor tiene 3 días hábiles para pagar saldos pendientes y requerir el cierre de productos.

En el caso del proceso de subrogación, hay 6 pasos distintos:

El proveedor inicial emite un certificado de liquidación al cliente o al nuevo proveedor, el que contiene la información de todos los productos financieros vigentes. El cliente indica los productos que quiere contratar y los que quiere cerrar con el proveedor inicial.

El nuevo contrato puede modificar tasas, plazos y otras condiciones. El monto podrá ser modificado hasta el capital original del crédito inicial.

El nuevo proveedor queda obligado a celebrar el contrato con el cliente en los términos de la oferta.

A diferencia del proceso actual, no se requiere que el proveedor inicial firme documentos.

Con el pago ocurre automáticamente la subrogación del crédito.

El nuevo proveedor debe solicitar inscripción en el registro correspondiente, solo para efectos de publicidad.

La subrogación especial de créditos permite que la nueva institución financiera pase a ser beneficiaria de la garantía en el momento en que le paga a la institución inicial, sin necesidad de alzar y constituir una nueva garantía.

Ind. Ecomómicos: UF: $28,665/ UTM: $50,272/ USD: $793