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“Es evidente que el proyecto de la diputada Vallejo tendrá impacto en el empleo”

Senadora Carolina Goic:

La senadora Carolina Goic Boroevic, es casada y tiene dos hijas adolescentes. Es trabajadora social de la Universidad Católica de Chile y magister en economía de la misma casa de estudios. Su historia partidaria en la Democracia Cristiana está vinculada a su padre, que fue falangista y dirigente de la Reforma Agraria con el Presidente Frei Montalva en Magallanes. “Siempre he tenido una fuerte vocación por lo público, de ahí mi carrera como trabajadora social”.

En lo profesional, tuvo la posibilidad de desempeñarse en el Servicio Nacional de la Mujer y en lo que, en ese tiempo, eran las secretarias de planificación regional (hoy Ministerio de Desarrollo Social), trabajando en programas especiales de superación de pobreza y grupos vulnerables. “En esa época me ofrecieron ser candidata a diputada. Con sorpresa obtuvé la primera mayoría e inicié un camino de participación política (dos períodos como diputada y hoy senadora) que agradezco y que me ha permitido hacer un aporte, sobre todo en temáticas sociales. A la par he aportado a mi partido como parte de distintas mesas nacionales, como presidenta en tiempos muy complejos y luego como candidata presidencial”

- ¿Qué puede destacar de su trayectoria en el Parlamento? Asimismo, ¿de algunos proyectos que haya encabezado y de los motivos para impulsarlos?

- Tuve el orgullo de ser la primera parlamentaria mujer en la región y, como tal, he impulsado muchos proyectos que hoy son ley y que buscaban avanzar en la conciliación de la vida laboral y familiar, reconocer el rol de los padres en la crianza e ir eliminando la discriminación hacia las mujeres por ser madres. La extensión del post natal a seis meses es quizás el más emblemático, pero también están los pactos por responsablidades familiares que hoy permite nuestro Código del Trabajo, el permiso en caso de matrimonio y el uso del permiso de alimentación por parte de los padres, entre otros. Hoy estamos trabajando en la ampliación del derecho a sala cuna.

También he legislado en la protección de las mujeres más vulnerables, como las trabajadoras de casa particular y las manipuladoras de alimentos. Otra área relevante ha sido la salud, donde una de las leyes que más quiero es la ley SANNA, que permite a papás y mamás de menores con cáncer, tener 90 días de licencia para acompañar a sus hijos e hijas en momentos muy difíciles. Éste es un tema de humanidad. Y hoy estamos trabajando en la Ley Nacional del Cáncer, una cruzada en la que llevamos más de cinco años junto a las organizaciones de pacientes y la sociedad civil. Por supuesto, han sido muy relevantes para mí los temas de regionalización y fortalecimiento de las zonas extremas y aisladas.

- ¿Qué nos podría mencionar del episodio que tuvo con el cáncer y cómo ve al día de hoy esa etapa?

- Cuando escuchas “usted tiene cáncer”, es un momento de gran impacto, pero siempre tuve fe y la convicción de que iba a recuperarme y fue una etapa de mucho crecimiento personal. Yo tuve la posibilidad de tener un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado, pude tomarme toda la licencia sin temor a perder mi trabajo y estar acompañada de mi familia. Yo aspiro a que todas y todos los chilenos tengan las mismas oportunidades que tuve yo y que el bolsillo no sea el factor que marque la diferencia entre la vida y la muerte, y por eso junto a las agrupaciones de pacientes oncológicos de todo Chile, encabezados por ACHAGO (Asociación Chilena de Agrupaciones Oncológicas), estamos pidiendo una Ley Nacional del Cáncer con financiamiento para la enfermedad, que el próximo año será la primera causa de muerte en Chile, donde a cada hora de cada día, tres personas mueren de algún tipo de cáncer. Para cualquier gobierno no puede haber una prioridad mayor que la vida de las personas.

- ¿De su experiencia como candidata presidencial, que rescataría como lo más importante?

- Siempre digo, medio en broma y medio en serio, que fue como hacer un doctorado, porque en un período muy corto de tiempo, tuve la oportunidad de aprender muchísimo y de compartir con gente muy preparada en los más diversos temas. Lo mejor fue haber podido recorrer todo Chile y convencerme aún más de la importancia de una mirada regional para enfrentar los desafíos que tenemos como país para dar el salto definitivo al desarrollo. Tenemos que “mirar a Chile con otros ojos”. El resultado no nos acompañó, pero creo que instalamos un concepto muy importante y que cada día cobra mayor relevancia según los casos que hemos ido conociendo: La ética.

- En su etapa actual, ¿cuáles diría que son sus metas?

- Mi primer objetivo es lograr un segundo y último período como senadora por mi región de Magallanes y Antártica Chilena. Desde ahí, poder seguir aportando con una visión de futuro con una lógica de cooperación que vaya más allá de izquierdas y derechas, que es una forma de mirar la realidad que ya no sirve para enfrentar los desafíos que nos impone un mundo altamente tecnologizado y cambiante, donde enfrentamos la cuarta revolución industrial y la irrupción de la inteligencia artificial.

- ¿Cómo evalúa usted la tramitación de la reforma tributaria?

- Valoro la capacidad que tuvo la Democracia Cristiana (DC) de permitir una discusión, que además posibilitará beneficios concretos para las pymes, los adultos mayores y las regiones. Dicho eso, creo que nuestro país necesita avanzar en acuerdos. Yo soy partidaria de construir puentes más que trincheras, y por eso espero que en el Senado podamos lograr un acuerdo que ojalá trascienda cuatro años. No creo que sea bueno modificar el sistema tributario con cada cambio de gobierno. Finalmente, lo que necesitamos son reglas claras y estables. A la par, me interesa avanzar en una agenda de fortalecimiento de las empresas de menor tamaño.

¿Qué opina cuando se difunden mensajes de que esta reforma permitió bajar impuesto a los empresarios más ricos?

- Te insisto, el desafío hoy es construir acuerdos más que discutir propuestas desde la trinchera y la caricatura. Es muy importante en eso, la seriedad en los análisis técnicos que se hagan y, por supuesto, avanzar en mayor equidad. Eso significa que los que ganan más, paguen más, pero también premiar el esfuerzo y respaldar iniciativas que generan empleo.


- ¿En qué sentido cree se logró proteger la estabilidad de las pymes?

- El régimen pyme aprobado, simplificará la tributación de 900 mil empresas medianas y pequeñas, impactando directamente en su expansión y desarrollo, como también en la capacidad de generar más y mejores puestos de trabajo.

- En relación a los proyectos de las 40 y 41 horas.... ¿Por qué se optó por apoyar las 40 horas y no el proyecto que tiene como centro la flexibilidad?

- Lo que yo he dicho es que apoyo las 40 horas en el espíritu de la propuesta, pero no tal cual está planteado en el proyecto original presentado por la diputada Camila Vallejo. Tampoco estoy a favor de la idea de las 41 horas del Gobierno, porque me parece que fue una reacción apresurada para salir del paso en lo comunicacional.

Mi postura es que avancemos hacia las 40 horas, pero en forma gradual, con modalidades distintas entre las grandes empresas y las pymes en cuanto a plazos y formas. A la vez, tenemos que avanzar de todas maneras en adaptablidad, en herramientas más eficaces de capacitación y formación continua, especialemente para las pequeñas empresas.

- Dentro de su conglomerado, ¿hay consenso al respecto, o ha sido difícil asumir una postura de partido?

- En la DC hay voluntad de avanzar en las 40 horas, pero con los énfasis y las distinciones que le mencioné anteriormente. Queremos seguir jugando un rol relevante en la generación de diálogo, pensando en el país y en los acuerdos.

- ¿Cómo evalúa usted los temores de las pymes, encuánto a que bajar en forma rígida la jornada, les implicará aumentar sus costos?

- Creo que es un análisis correcto y así quedó reflejado en el conversatorio que organizamos a comienzos de agosto en el ex Congreso en Santiago, junto a representantes de las pymes. Allí tuvimos dos interesantes exposiciones, una de Andrea Repetto y otra de Enrique Román. Es evidente que no se puede aplicar una rebaja a 40 horas de un día para otro, porque eso tiene efectos negativos para las pymes, el país y los propios trabajadores. Creo, además, que hay que ser muy responsables, porque nos ha pasado que inciativas bien intencionadas, si no se analizan con todos los antecedentes sobre la mesa, pueden producir un efecto distinto al deseado. Recuerdo la ley de estacionamiento o más cercano, la ley de pronto pago.

¿Cree no habrá impacto sobre el empleo de aprobarse el proyecto del PC?

- Tal como nos dijeron ese día ambos expertos en el conversatorio (Andrea Repetto y Enrique Román) y como han dicho en estas jornadas destacados economistas de todos los sectores políticos, es evidente que tal cual está planteado el proyecto de la diputada Vallejo, habría un impacto en el empleo que se vería encarecido.

- ¿Qué le parece la postura del Ejecutivo de recurrir al TC y hasta al veto presidencial para parar el proyecto del PC?

- Me parece que, en general, el Gobierno ha actuado de manera muy errática en esta discusión. Primero salieron con una propuesta de 41 horas que no fue bien explicada y que solo buscó un efecto comunicacional que no resultó. Luego, el Presidente ha planteado las opciones que usted señala. Todo esto demuestra que en el tema ha faltado diálogo entre las partes y también escuchar más a los expertos para sopesar objetivamente las implicancias y ver cómo las viabilizamos. Chile debe mejorar sustantivamente sus niveles de productividad y ese ha sido un debate que se ha escuchado de manera marginal en esta discusión, pero que yo considero central.

- ¿Qué mensaje le enviaría usted a los dueños de panadería, que están muy preocupados por tener que enfrentar la rebaja de jornadas laborales para un rubro que trabaja en turnos, las 24 horas y los 7 días de la semana en muchos casos?

- Primero que todo, valorar el tremendo aporte que hacen para la economía nacional en un rubro que es tan sacrificado y tan relevante, ya que lo primero que hacemos millones de chilenas y chilenos, cada día, es comernos un pan al desayuno para iniciar la jornada.

Yo les diría que, al menos de mi parte, tengan la seguridad que voy a defender un trato diferenciado para su sector. Se lo he dicho a muchos dirigentes con toda claridad; yo comparto que debemos avanzar hacia las 40 horas, pero de manera gradual y con medidas especiales para que las pymes tengan el tiempo y la ayuda necesaria para prepararse para el cambio.

En el caso del gremio de los panaderos, hay que destacar su capacidad de ponerse de acuerdo más allá de lo que dicta la ley, en negociaciones del sector donde prima la concordancia o en adoptar medidas para mejorar sus productos pensando en la gente, como con la disminución de la sal en su momento. Creo que desde lo legislativo, debemos incentivar los acuerdos al interior de las empresas y premiar a quienes tienen buenas prácticas.

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