Ministro de Economía, José Ramón Valente: “Las pymes son el motor de Chile”

Es ingeniero comercial de la Universidad de Chile y tiene un MBA en la Universidad de Chicago. Fue director de varias empresas, socio y director ejecutivo de Econsult y consejero de políticas públicas de Libertad y Desarrollo.

A sus 56 años y con la responsabilidad de encabezar una familia de 6 hijos, desde marzo José Ramón Valente asumió la gran responsabilidad de ser el ministro de Economía y de tener sobre sus hombros el peso de diseñar las estrategias que permitan reactivar el crecimiento del país.

Ministro de Economía, Fomento y Turismo, José Ramón Valente.

¿Qué significó para usted la designación como ministro?

Un tremendo compromiso con Chile, un cambio muy grande en mi vida personal y un sacrificio enorme para mi familia. En este nuevo rol, lo más satisfactorio es saber que si uno le pone mucho empeño y trabaja largas horas, al final logra hacer cosas que son relevantes para mejorar la calidad de vida de los chilenos. Ese fue el principal mandato que me entregó el Presidente Sebastián Piñera.

– ¿Qué ha sido lo más complejo?

Entender que las cosas requieren más tiempo del que a uno le gustaría y cultivar la paciencia para seguir poniéndole el hombro a esas cosas que, aunque a veces parezcan casi imposibles, tenemos que sacar adelante.

– ¿Cuáles son las metas para su gestión?

En primer lugar poder mejorar -efectivamente- la calidad de vida de los chilenos, ayudando a crear mejores empleos y mejores oportunidades. Esperamos crecer en promedio 4% durante los próximos 4 años y, para ello, necesitamos de un fuerte componente de inversión, el que esperamos aumente –al menos- 6% en promedio durante el gobierno del Presidente Sebastián Piñera. En esa misión tenemos a la oficina de Gestión de Proyectos Sustentables, GPS.

También tenemos como meta facilitar el emprendimiento para los chilenos, misión que está llevando a cabo nuestra Oficina de Productividad y Emprendimiento Nacional, OPEN. Además aspiramos a ser el primer país de la región en insertarse de forma exitosa en la cuarta revolución industrial, por lo que estamos trabajando el área de economía del futuro.

– ¿Cuál su desafío en lo personal?

Lograr que al final de mi periodo como ministro, y mirando hacia atrás, pueda ver que muchos chilenos consiguieron tener una mejor calidad de vida respecto a la que poseían cuando nosotros llegamos al Gobierno.

FAMILIA PANADERA

Uno de sus abuelos fue panadero. ¿Nos puede contar su nombre?, ¿cómo llegó a trabajar en el rubro?, ¿dónde estaba su local?

Mi abuelo tenía la panadería Standard, que estaba en Bascuñán Guerrero. Era español, venía de una familia donde era el único hombre. Su padre murió unos meses antes de que llegaran a Chile. Tenía a su madre y 5 hermanas y él era el sustento del hogar. Así que con la panadería encontró la forma de hacerlo.

– ¿Cuáles son sus recuerdos de esa etapa? ¿Usted era niño o joven?

Tengo muy lindos recuerdos de esa panadería, a pesar que mi abuelo murió cuando yo era muy chico. Sin embargo, recuerdo que en el año 1968, cuando mi papá invitó a mi madre a pasar una temporada larga en España, me fui a vivir con mi abuela a la panadería por unos meses. Ahí descubrí ese mundo tan especial.

Recuerdo que a los 9 ó 10 años, acompañar muchas veces a mi padre temprano en la mañana a la panadería, era como un premio. El que se portaba bien de los hermanos iba con mi papá los sábados y nos podíamos traer un cambucho de pan chiquitito, lleno de dulces para la casa.

– ¿Qué le gustaba hacer en la panadería?

Me encantaba ir atrás, donde estaba el horno y ver la habilidad que tenían los maestros panaderos para cortar las hallullas, la habilidad que tenían para dejar la pala adentro del horno con las marraquetas y lo fascinante que era ver esa masa que entraba a las amasadoras sin forma y salía como una sábana.

– ¿Qué es lo que más le gustaba comer en la panadería?

Los fines de semana se hacían en la panadería dulces chilenos… uno recién salido de la panadería, era una maravilla.

Su padre fue comerciante pyme, ¿qué puede comentar de esa experiencia?

Siempre ha sido difícil para las pymes, siempre ha sido un tema complejo con el capital, que hay que cuidarlo mucho. Mi padre decía que lo importante es cuidar la fuente de trabajo. No era un negocio para hacerse rico, pero ahí tenía su fuente de trabajo y con ella podía alimentar a su familia y educar a sus hijos, lo que siempre fue su prioridad.

-Usted dijo hace unas semanas públicamente, que ambas experiencias le hicieron valorar más a las pymes. ¿Me explica por qué?

No hay nada que remplace el haber estado detrás de un mostrador y lo estuve a muy corta edad en la panadería y después en otro negocio de mi padre que fue una óptica en la calle Ahumada. Y uno puede ver como al final ese conocimiento de la gente, el cuidar a los clientes, el cuidar la caja es muy importante. Y yo creo que hoy –obviamente- la empatía que siento con el mundo pyme, tiene mucho que ver con esa experiencia.

– ¿Qué ve hoy en las pymes que es similar a lo que vio en su abuelo y su padre?

El trabajo, la dedicación, el esfuerzo. Eso traspasa generaciones, porque tras un emprendedor hay una familia. Sin ese apoyo, sin esa familia, probablemente la mayoría no habría podido emprender.

– ¿Qué importancia les asigna a las pymes para el desarrollo de la economía del país?

Las pymes son el motor de Chile. Están en nuestro día a día, en nuestros barrios, pero también están ahí compitiendo con los grandes. Un millón de familias, casi cuatro millones de personas dependen de ellas. Por esto son tan importantes en el desarrollo de nuestro país y son uno de los ejes de nuestro trabajo en el Ministerio de Economía.

– ¿Qué apoyos o trato especiales debieran darse a las pymes?

Tenemos que dignificar el trabajo de nuestras pequeñas y medianas empresas. Por eso impulsamos y estamos haciendo todos los esfuerzos para que el proyecto de Pago a 30 Días sea aprobado lo antes posible. No puede ser que nuestras pymes tengan que recurrir a telefonazos para que les paguen lo que les corresponde y cuando corresponde.

El proyecto va a poner reglas donde no las había, va a fijar una cancha en la que nuestras pequeñas, medianas y grandes empresas puedan trabajar de forma justa.

– ¿Cómo ve el futuro de las pymes?

En una economía que crece como la nuestra, con nuevas medidas que van a fortalecer a nuestras pequeñas y medianas empresas, las pymes serán protagonistas. Emprender está en el ADN de los chilenos y esperamos que cada vez más compatriotas se atrevan a dar ese salto. Para eso estamos trabajando en el Ministerio de Economía.

– ¿Qué le parece que en algunos barrios se estén cerrando panaderías tradicionales?

El mundo está variando y siempre cambia. Uno se tiene que adaptar y hay que buscar las formas por las cuales uno puede llegar a conquistar a sus clientes. Nunca se puede dejar estar. A veces es inevitable el tener que cerrar, pero a veces es inevitable que uno encuentre el nicho específico donde puede satisfacer lo que lo que los consumidores quieren.

Siempre es difícil cuando los locales que dieron vida a nuestros barrios enfrentan problemas, pero también estas situaciones tienen que llevarnos a una reflexión: Cómo podemos readaptarnos a las nuevas condiciones de aquel que compite con nosotros, ya sea en la panadería que está a un par de cuadras o en un gran supermercado.

– ¿Qué mensaje les dejaría a los empresarios panaderos tradicionales?

Que estamos haciendo todo lo posible desde el Gobierno para que el trabajo de las empresas familiares, de las pymes, de los emprendedores, sea un trabajo bien valorado, un trabajo que -dado que ya es difícil- no se enfrente a dificultades artificiales o innecesarias, las cuales a veces las pone el propio Estado a muchos chilenos que intentan con sacrificio en sacar adelante sus negocios.

 

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