Molino Cunaco inauguró moderna casa matriz en la Región Metropolitana

Con el fin de consolidar aún más la exitosa historia molinera que inició a medianos del siglo XX,  Molino Cunaco inauguró una imponente casa matriz en la Región Metropolitana. Se trata de la planta más moderna del país, que permitirá a esta compañía robustecer el servicio de reparto a sus clientes.

Las dependencias están ubicadas en la localidad de Peñaflor, al lado de la ruta 78, lo que le facilita el acceso los puertos de la Quinta Región, así como a diversas autopistas para trasladar más rápidamente sus productos a distintas zonas de la región y del resto del país.

Para conocer un poco más acerca de este logro, el directorio de Indupan Santiago realizó una visita al molino, recorriendo las amplias instalaciones, conociendo su avanzada tecnología y el trabajo de laboratorio que se realiza en el lugar.

Recordemos que previamente la empresa estaba formada por Molino Cunaco, Compañía Molinera El Cisne, Compañía Molinera Arauco, Compañía Molinera El Puente y Compañía Molinera Del Pacífico. Pero en la actualidad, ésta funciona bajo la única marca de Molinos Cunaco S.A., que produce Harinas Cisne y cuenta con 5 plantas ubicadas en distintas zonas del país.

El mercado objetivo de este conglomerado molinero, está localizado entre las ciudades de Antofagasta y Puerto Montt, distribuyéndose las órdenes de despacho a las diferentes plantas, de acuerdo a la mejor opción de distribución.

ATENCIÓN DE CLIENTES

Por lo general cualquier solicitud de despacho es atendida al día siguiente en forma expedita, ya que cuentan con una capacidad de distribución de 20 mil sacos diarios. Los camiones entregan directamente desde el molino al cliente. Entre ellos están las panaderías, amasanderías, fábricas de galletas, pastelerías, fábricas de masas para pizzas, empresas elaboradoras de empanadas, supermercados y otro tipo de industrias.

Las harinas se venden con la marca de cada uno de los molinos y según su tipo. Existen estrictas normas de calidad que permiten diferenciar las harinas, cada una de las cuales se debe ajustar estrictamente a los parámetros establecidos.

Es importante destacar que cada planta cuenta con su propio laboratorio, el cual está a cargo de un profesional técnico molinero, con estudios en Suiza o Reino Unido. Además, lo integran los mejores técnicos chilenos, con vasta experiencia en el rubro. Todos ellos realizan una importantísima labor experimental y pruebas de los distintos tipos de harinas para uso industrial.

Los laboratorios de control de calidad de cada planta, poseen sofisticados equipos de gran precisión, lo que posibilita dar una gran estabilidad a las harinas. Asimismo, se efectúan constantes análisis de control, con laboratorios externos privados y universitarios.

Los molinos ofrecen a sus clientes asistencia técnica, con visitas continuas a las propias industrias, compatibilizando las harinas con las diversas realidades en las que se desenvuelve la panificación.

INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO

La constante evolución que han tenido los productos derivados de la harina y, en especial el pan y las galletas, han hecho que estos molinos continuamente estén generando nuevos tipos de harinas a solicitud de los clientes, lo que les ha impulsado a tener tecnologías que les permitan cumplir con los parámetros sugeridos.

Los últimos desarrollos han sido harinas de tipo bizcochera, cloradas y harinas de alta proteína, entre otros. Se suman además, las harinas de centeno e integrales. Todo este trabajo les ha impulsado a tener un mayor nexo con sus proveedores de trigo.

En forma paralela y con el objetivo de dar respuesta a los nuevos movimientos ecológicos, se ha consolidado un mercado de harina natural y se está trabajando con un grupo de agricultores para conseguir trigos orgánicos.

PRODUCCIÓN Y DISTRIBUCIÓN

Las 5 plantas de Cunaco S.A., cuentan con maquinarias altamente tecnificadas de última generación y de origen europeo. Éstas permiten un control muy riguroso de la producción, mediante computadores ubicados en las distintas áreas.

La harina es envasada o despachada a granel, y hoy se encuentran comercializando más de 20 tipos diferentes de harinas, destinadas a clientes con las más variadas necesidades.

El desarrollo de las panaderías y los cambios en los formatos de los sacos a un máximo de 25 kilos, ha hecho que muchas de ellas se estén equipando con silos de harina a granel. En respuesta a esto, Cunaco tiene la mayor flota de camiones para dicho tipo de distribución en el país, los que cuentan con equipos neumáticos que permiten entregar harina a silos con distintos tamaños y ubicación. También cuenta con camiones para despacho de harinas envasadas en pallets. Y todos los camiones tienen equipos de comunicación para estar permanentemente conectados con el molino.

HISTORIA

La propiedad de los molinos está concentrada en los hermanos Tomás, Eusebio y Rodrigo García Kohler, quienes adquirieron Molino Cunaco en 1955 para poder abastecer a sus propias panaderías ubicadas en Puente Ato, así como para moler el trigo que producían en sus fundos del sur de Chile.

La calidad de las harinas que produjeron, hizo que rápidamente se extendiera el área de ventas del molino, con la consiguiente necesidad de ampliar la capacidad de producción. En 1969 se presentó la oportunidad y se concretó la compra del molino San Fernando, de la Compañía Molinera El Cisne, el cual pertenecía al grupo inglés Williamson Balfour. Éste tenía una muy buena imagen entre los industriales panaderos, especialmente por la calidad de sus harinas y una historia como empresa que se remontaba hacia los inicios del siglo XX.

A principio de los años 80, ambos molinos, cuya maquinaría había sido recientemente renovada y ya contaban con los más modernos laboratorios de control  de calidad, extendieron sus ventas hasta Valparaíso por el norte y Concepción hacia el sur. Entonces, para poder abastecer la creciente demanda, fue necesario adquirir un molino ubicado en la ciudad de Coronel, que actualmente es la Compañía Molinera Arauco. En el mismo, si bien su maquinaria se había renovado hace poco, se hizo una fuerte inversión en una enorme batería de silos importados desde EEUU para la clasificación de los trigos.

Cabe señalar que dicho molino, cuyo edificio original fue construido a fines del siglo XIX, fue considerado en su época como el primer molino de Chile.

En 1995, para abaratar los costos que implicaba la importación de trigo desde Canadá, Estados Unidos, Australia y Argentina, decidieron formar la Compañía Molinera del Pacífico, una sociedad cuya propiedad es en 50% de Molinera Arauco y en el otro 50% de la Compañía Molinera El Globo (de la familia Ardizzoni Martin, también de larga tradición en el mercado de las harinas del sur).

En 2001, la fama de estas harinas había hecho que se ampliara fuertemente su demanda en la zona norte del país, especialmente en la II, IV° y V Región. Entonces, para mejorar la logística de la distribución, dado que los molinos estaban ubicados al sur de Santiago, se compró la Compañía Molinera El Puente, con una excelente planta molinera ubicada en San Felipe, muy cerca del Paso Los Libertadores (lo que facilita el comercio terrestre con Argentina). Con dicha adquisición, el grupo se consolidó como el de mayor capacidad de molienda en Chile.

Déjenos su comentario