El accidente de trayecto.

Los trabajadores, así como también el socio o dueño de una empresa que se ha adherido a la mutualidad o al Instituto de Seguridad Laboral (según donde cotice) y los trabajadores independientes que cotizan para efectos de la ley 16.744, están protegidos ante los accidentes que puedan sufrir en el trayecto directo entre su habitación y su lugar de trabajo y, viceversa. Este tema es de especial importancia, si consideramos que según un informe de la Superintendencia de Seguridad Social, durante el año 2017 se registraron un total de 1.291.000 días perdidos por accidentes de trayecto (Fuente: http://www.suseso.cl/608/w3-article-19318.html).

La ley 16.744 sobre accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, dispone que son “accidente de trayecto”, aquellos ocurridos en el trayecto directo, de ida o regreso, entre la habitación y el lugar del trabajo, y los que ocurran en el trayecto directo entre dos lugares de trabajo, aunque correspondan a distintos empleadores. Así entonces, quienes están cubiertos por la ley sobre accidentes del trabajo, tienen derecho a obtener las coberturas médicas y económicas que ella contempla, en la eventualidad de sufrir un accidente de trayecto.

Para la calificación del accidente de trayecto, no tiene importancia el medio de transporte que se utilice, ya sea a pie, locomoción colectiva, automóvil propio, metro, etc.

Aun cuando la ley no lo señala, la doctrina que emana de los diversos dictámenes emitidos por la Superintendencia de Seguridad Social, ha establecido que para que un accidente de este tipo sea considerado de “trayecto”, debe reunir a lo menos ciertas características:

Deber haberse dado inicio al “trayecto”: Esto es, debe haberse iniciado el recorrido entre la habitación y el lugar de trabajo, y ello ocurre desde que la persona sale de los límites de su casa. Así, los accidentes que sucedan al interior de su domicilio, en el antejardín etc., no son accidentes de trayecto. Tratándose de accidentes ocurridos al interior de un condominio, pero fuera del lugar de “habitación”, ello sí se consideran accidentes de trayecto, pues los espacios comunes no se consideran como espacios donde la personas “tengan su habitación o morada” (por ejemplo, véase el dictamen N°11.875 del año 1992 de la Superintendencia de Seguridad Social).

El trayecto debe ser “directo”: Esto significa que debe ser realizado del modo más adecuado a las circunstancias y de una manera racional, por lo que si el trabajador realiza un desvío para efectuar gestiones personales (como visitar un familiar, arreglar el auto, etc.), pierde el derecho al seguro, a menos que pruebe que el desvío se debió a fuerza mayor o para satisfacer una necesidad ineludible. Esto último, según se desprende de distintos dictámenes emanados de la Superintendencia de Seguridad Social, como el dictamen N°5.504 del año 1994.

Trayecto no interrumpido: El trabajador no debe interrumpir el trayecto; éste debe ser realizado de manera continua, en dirección habitación–lugar de trabajo o viceversa, así como también entre trayecto entre dos empleadores. Hay interrupción, por ejemplo, si antes de llegar a su casa se detiene para ir al cine o compartir con amigos. En este caso, pierde el derecho a quedar  cubierto por el seguro.

Trayecto racional: El trayecto y tiempo en que ocurre el accidente, debe guardar una cuota de racionalidad, lo que significa que el trayecto en tiempo y distancia sea lógico, no exagerado. Por ejemplo, si la persona vive en una comuna y trabaja en otra cercana, no sería racional que el accidente se produzca en una tercera distante. Otro ejemplo sería: Si entre su lugar de habitación y trabajo existe un tiempo de desplazamiento de aproximadamente 45 minutos, no se puede denunciar un accidente ocurrido tres horas después del horario de salida.

¿Verdadero o falso? Sobre este tema veamos las siguientes afirmaciones:

1.- El seguro sólo cubre una hora desde la salida del trabajo: Falso.

El trayecto no está limitado a una cantidad de tiempo fijo, pero el tiempo entre la salida y el accidente, debe guardar relación con el carácter de “racional del trayecto”, por lo que el tiempo debe considerarse en relación a la distancia a recorrer, las condiciones de tránsito, la disponibilidad de medios de transporte, etc. Si una persona vive sólo a cuadras de su trabajo, el tiempo lógico para que le ocurra un accidente es mucho menor que para aquel que vive a un par de kilómetros o más.

2.- Es requisito indispensable contar con un “parte policial” para probar el accidente: Falso.

Si bien es cierto que el Decreto Supremo 101, en su artículo 7 señala que el accidente debe acreditarse con el respectivo parte policial, la norma agrega que éste puede ser probado por “otros medios igualmente fehacientes”. Ello significa que se puede probar, por ejemplo, por medio de  testigos, y que no se le puede negar la atención a una persona por no contar con un parte policial. De hecho, la Superintendencia de Seguridad Social ha señalado en diversos dictámenes, que la sola declaración de la víctima, cuando ha sido corroborada por otros elementos de convicción, puede dar lugar a la calificación de un siniestro como accidente del trabajo en el trayecto (dictámenes como  N°10.024 del 2002, N°1.934 de 1999 y N°1.530 de 1994).

3.- Un accidente en horario colación es de riesgo del trabajador: Falso.

Primero debemos aclarar que eso está referido a aquellos casos en que el trabajador sale de las dependencias de la empresa para hacer uso del derecho a colación, lo que es muy común en empleados de oficina, comercios, bancarios etc. La jurisprudencia ha determinado que este tipo de accidentes, están cubiertos por la ley de accidentes del trabajo, pues dicho desplazamiento  se realiza para cubrir la natural necesidad de toda persona de ingerir su colación, siendo este un derecho irrenunciable de todo trabajador, contemplado en el Código del Trabajo, y efectuado con el ánimo de reanudar la jornada laboral. Bien es cierto que el trayecto debe ser efectuado con ese fin, pues si el objetivo último es el de pagar cuentas, visitar amigos u otro ajeno al de “colación”, el accidente no queda cubierto.

Y cuándo el accidente ocurre en el traslado entre 2 trabajos, ¿a quien le corresponde el seguro?

En este caso, se considerará que el accidente dice relación con el trabajo al que se dirigía la persona al ocurrir el siniestro (artículo 5 de la ley 16.744).

Cobertura del accidente común

Hay que tener presente que si un accidente no califica como laboral, no significa la total desprotección de la persona, pues en este caso debe ser cubierto con cargo al sistema de salud previsional (Isapre o Fonasa) del trabajador.

 

[¿CUÁNDO ES UN ACCIDENTE DE TRAYECTO?]

 

José Alberto Painet, abogado.

Docente en legislación de la prevención.

josepainet @gmail.com

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