La importancia de la mantención de nuestras maquinarias

La panadería es una industria en la que la maquinaria está sujeta a un uso intensivo. Muchas de ellas trabajan todos los días de la semana y carecen de equipos de reemplazo para abordar la contingencia de fallos. En ese escenario, las rutinas de mantención son vitales, pero lamentablemente no se están cumpliendo.

Conversamos con representantes de tres importantes marcas de maquinarias, para saber cuáles son sus visiones y recomendaciones en torno a este tema. Compartimos a continuación sus opiniones.

MAQUIPAN                                                                                                     

Alberto Martin, gerente comercial de Empresas Maquipan, resalta que normalmente en las panaderías, las máquinas se utilizan en condiciones muy duras, por lo que realizarles mantención es muy relevante. “Funcionan de manera muy similar a un vehículo: Si efectuamos las mantenciones con la frecuencia que corresponde, nos aseguramos de alargar su vida útil y su continuidad operativa”.

Reconoce que en el mercado pyme, el nivel de cumplimiento de las recomendaciones de la marca es mínimo o prácticamente nulo. “Por lo general se interpreta que durante el período de garantía, la mantención no es necesaria, cosa que no sólo no es real, sino que además puede dañar seriamente una inversión que para cada panadería es alta y muy estratégica para el negocio”.

Otro de los errores que vislumbra en nuestra industria, en relación a los equipos, es que se minimiza la importancia del operario en el buen funcionamiento de ellos. “Un mal operario, ya sea por falta de entrenamiento o desconocimiento, puede dañar una máquina seriamente”.

Le consultamos sobre cuáles son las mantenciones que nunca deben dejarse de cumplir, pero nos respondió que “no es posible listarlas, dado que existen muchos tipos de maquinarías y diversos fabricantes y recomendaciones. No obstante, sí destacó la necesidad de hacer la limpieza de la maquinaria luego de cada turno de servicio. “Habitualmente la ejecuta cada operario, es muy sencilla de realizar y es fundamental para que el equipo opere bien, alargue su vida útil y se simplifiquen las mantenciones posteriores”.

Respecto del costo de las mismas, señala que muchos panaderos interpretan que hacerlas es caro, “pero el tema es en relación a qué. Si la máquina no falla nunca, porque el cliente tuvo mucha suerte, claro que suena caro, pero si lo hace –cosa que es normal si no hay mantención periódica- hay que entender que reparar siempre es más oneroso que prevenir. Sobre todo considerando que además de tener que reemplazar repuestos, también habrá que tener el equipo detenido por más tiempo”.

Indica que en Maquipan realizan presupuestos de mantención preventiva –sin compromiso-. “Se informa de la manera más transparente posible a los clientes, sobre qué equipos son más intensivos en mantención y cuáles requieren de una limpieza y cuidado especial para asegurar su buen funcionamiento”.

Dice que una forma de reducir la inversión en mantención, podría ser que las panaderías se agrupen a través de sus asociaciones y tomen planes a costos preferentes. “Al tener una mayor cantidad de maquinaria de características similares, en distintos clientes, es posible planificar la periodicidad de los trabajos de mejor manera”.

TEKNOMEAL SPA

José Miguel Sandoval, gerente técnico de TEKNOMEAL SPA, también cree que es fundamental contar con todas las mantenciones. “El objetivo principal de una panadería, pasa por cumplir con la calidad del producto que ofrece y tener la certeza de su entrega, lo que sólo es posible de asegurar al tener programas de mantención activos”.

Comenta que dado el alto nivel tecnológico de las maquinarias que comercializan, existe un nivel de cumplimiento medio. “Los clientes entienden, en su mayoría, que es parte de la inversión efectuada. Nosotros insistimos mucho, desde la venta, en que las tasas de detención de la maquinaria son menores al contar con los planes de mantención adecuados”.

Puntualiza que los principales errores en este aspecto, pasan por no controlar el estado en que se encuentra la maquinaria, haciendo que ésta trabaje hasta llegar al límite de un inevitable fallo en sus sistemas.

Advierte que todas las mantenciones preventivas son necesarias, junto a los protocolos de limpieza y  mantención diarios que debe ejecutar cada uno de los turnos productivos. “Hay pautas definidas de acuerdo a la complejidad del equipo, sus unidades y componentes de mayor desgaste, así como el nivel de exigencia productiva. En los casos de líneas de fabricación 24/7, es muy importante aplicar visitas de diagnóstico aleatorias, que apoyan las mantenciones periódicas. De este modo, la más mínima deficiencia es detectada y corregida antes de que derive en una falla”.

Reconoce que los clientes justifican algunos incumplimientos por su costo. “Se da porque no perciben el valor real hasta que la máquina falla y, en ese momento, concluyen que el costo de una mantención es bajo si se le compara con la producción que se deja de vender”.

Sandoval también resalta la importancia del cambio de mentalidad que debe existir en los clientes que ven la mantención preventiva como un gasto y no como un verdadero seguro de productividad.

SERVIBAKER SPA

Claudio Videla, gerente general de SERVIBAKER SPA, precisa que los hornos son el corazón de cada panadería, y que por tanto es primordial su mantenimiento preventivo de manera regular. “Por lo general, sin mantención pueden presentar serias fallas de funcionamiento, las que van desde irregularidad en la cocción (cocción dispareja), hasta provocar la detención completa del equipo, lo que conlleva un alto en la producción”.

“En las mantenciones preventivas, tal como su palabra lo indica, se busca prevenir y disminuir completamente la posibilidad de falla. Es por esto que debemos ser rigurosos en la revisión eléctrica, engrase de partes móviles, revisión de rodamientos, revisión de estado de correas  y más importante aún, en la revisión y mantención del quemador, ya que con ello evitamos la emisión de gases contaminantes al medio ambiente y también se optimiza el consumo de combustible, alargando la vida útil del horno”.

Explica que la mayoría de sus clientes cumplen con la recomendación de realizar mantenciones trimestrales a los hornos y una mantención mensual de los quemadores, “porque han comprendido que una falla en estos elementos, perjudica gravemente su producción diaria. También les recomendamos la limpieza periódica de los hornos y, en general, de todo los equipos de panadería”.

Advierte que en el caso puntual de los hornos, el exceso de harina que queda después de la producción y que no es removida a diario, con el calor se va quemando hasta convertirse en carboncillo y esto con la temperatura habitual de la cocción, puede provocar un foco de incendio.

En relación a los equipos de panadería (laminadoras, amasadoras, ovilladoras, etc.), dice que “la masa que no es removida puede llegar a adherirse a las partes móviles, provocando fallas en la maquinaria. Asimismo, la masa en descomposición puede convertirse en un foco de insalubridad”.

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