Janet Awad Pérez, primera vicepresidenta mujer de SOFOFA: “Debemos apoyar el desarrollo de las pymes”

Conversamos con esta profesional que ha tenido un destacadísimo rol en el quehacer empresarial del país. Nos compartió sus aspiraciones en este nuevo cargo y su mirada en torno a las pequeñas industrias y el aporte que pueden hacer al desarrollo de Chile.

 

Es ingeniero comercial de la Universidad de Chile. Está casada y tiene 2 hijos. En 1991 inicio su carrera profesional en Van Heusen, en el área de desarrollo de productos.  Tres años después se convirtió en jefa de productos y marketing en L’Oreal,  y luego de la marca Helena Rubinstein, por seis años.

En el año 2000 Inicio de su carrera en Sodexo, también en el área de marketing y comunicaciones. Luego se enfocó en la primera y en lo relativo a control de gestión para un proyecto regional de esa compañía.

Debido a su destacado desempeño, en 2008 asumió la gerencia general de Sodexo. Seis años más tarde, fue nominada como Region Chair Sodexo Latam. Y desde septiembre de 2015, combina esta función regional con la de presidente de Sodexo Chile.

RECONOCIMIENTOS

Por seis años consecutivos ha sido incorporada dentro de las 100 Mujeres Líderes del  país, reconocimiento otorgado por el diario El Mercurio y Mujeres Empresarias. Además, fue nombrada la “Ejecutiva del Año 2011”, en un premio concedido por la revista Capital y Mujeres Empresarias.

Dos años más tarde, se convirtió en la única mujer incluida dentro del ranking de líderes empresariales de MERCO. En 2014, recibió el premio Ingeniera Comercial (mención administración), otorgado por la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile.

Y el año pasado fue reconocida por la organización Women’s Empowerment Principles (WEP’s), iniciativa conjunta de la ONU Mujeres y el Pacto Global de la ONU, como líder de una de las compañías que cuenta con las mejores prácticas en lo que respecta a balance de género a nivel mundial.

Janet Awad es también miembro del Comité Ejecutivo de SOFOFA y hace unos meses es la primera vicepresidenta de la entidad, transformándose en la primera mujer en ocupar ese cargo.

Por otra parte, también es directora de Comunidad Mujer, Pacto Global e Icare; socia fundadora de Women Corporate Directors Chile y parte del Círculo de Honor de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile desde el 2015.

¿Cuándo comenzó su participación en SOFOFA y cómo ha ido evolucionando hasta ocupar hoy la primera vicepresidencia?

Comencé mi participación en SOFOFA el año 2014, como miembro del Consejo General para el período 2014–2017. Este año fui reelegida como consejera para el período 2017-2021. Durante los últimos cuatro años, he tenido una activa participación en todos los temas relativos a potenciar la participación de mujeres en puestos de alta dirección, en el ámbito privado y público. Y con la elección de Bernardo Larraín como presidente de SOFOFA, se me dio la oportunidad de estar en el Comité Ejecutivo, en el cargo de primera vicepresidenta.

¿Le sorprendió haber sido elegida para ello?

En todo el proceso de las elecciones, me interesó mucho el enfoque de Bernardo Larraín de dar un nuevo aire a la SOFOFA. Me sentí muy identificada con sus propuestas, con las temáticas de interés, con los focos que se quieren resaltar y con el sello que se desea imprimir. En ese sentido, cuando él me propuso este gran desafío -un cargo que nunca había sido ocupado por una mujer en los 133 años del gremio- acepté porque desde una perspectiva profesional, me moviliza poder aportar en temas tan relevantes para la sociedad chilena, como son la productividad, la innovación y la sustentabilidad, además de trabajar para concretar iniciativas que sean fruto del trabajo colaborativo entre el sector público y privado.

En ese marco, uno de mis grandes desafíos es empujar los temas de diversidad y la inclusión de la mujer en todas las áreas.

¿Qué planes tiene lo personal para ejercer ese rol?, ¿cuáles serán sus énfasis?

En lo personal, ser parte del Comité Ejecutivo liderado por Bernardo Larraín, representa un enorme desafío en términos profesionales y personales. Estoy tremendamente agradecida por la confianza que Bernardo ha depositado en mí y destinaré toda mi energía para lograr los objetivos que su presidencia ha planteado. Tomo esta responsabilidad con humildad y gran entusiasmo.

Estoy segura que será una instancia de profundo aprendizaje, en la que espero aportar con mi experiencia de más de 20 años como ejecutiva liderando empresas y equipos humanos; trayectoria que me ha permitido obtener una visión clara y conectada con la realidad de nuestra sociedad chilena.

En cuanto a los énfasis, la idea es continuar avanzando en materia de balance de género en el empresariado. Desde la presidencia anterior ya se han experimentaron avances, pero aún no es suficiente. Ahí es donde tenemos que pensar de manera mucho más creativa, en ver cómo podemos ampliar este grupo de representación dentro de la SOFOFA, a  fin de realmente darle un dinamismo distinto.

Se ha destacado en los medios que es la primera mujer en ocupar este alto cargo en SOFOFA, ¿qué opinión tiene al respecto?

Creo que mi nombramiento es un hito en materia de inclusión de la mujer en la alta dirección en Chile, y es un avance concreto desde la diversidad, la paridad y la complementariedad en un gremio que ha sido tradicionalmente marcado por un sello masculino.

Personalmente soy una convencida que cuando las organizaciones tienen un mejor balance y hay mujeres presentes en la discusión, existe una sensibilidad distinta frente a diferentes temas. Por eso, uno de los aspectos que más me motivaba de esta invitación que me hizo Bernardo, fue la oportunidad de hacer cambios, de renovación, de aportar con nuevos aires al gremio.

En ese contexto, me parece que la clave está en formar un equipo más complementario, con personas diferentes y con distinta expertise. Con esto no sólo me refiero al tema de género, sino que también a un mayor balance generacional. Hay un camino que está partiendo, pero todavía queda mucho por hacer.

PYMES

Una de las tareas que tiene, es encabezar una comisión para tratar materias de las pymes, la cual también integra nuestro presidente, José Carreño. ¿En qué consistirá el trabajo de este grupo?

Se trata de una plataforma que busca apoyar e impulsar a la pequeña y mediana empresa durante su proceso de crecimiento. Ello, a su vez, se traduce en una mejora en los estándares de gobierno corporativo y medioambiente, lo que permite mejorar sus posibilidades y abrirse a la opción de ser proveedores de las grandes empresas.

El objetivo de este equipo de trabajo es implementar acciones que sean efectivas y duraderas en el tiempo. Por eso, concentraremos todos nuestros esfuerzos en dar con iniciativas sostenibles, que tengan una factibilidad real de aplicación, pero también que puedan proyectarse.

En este sentido, es importante mencionar que el foco que tenemos, es que SOFOFA debe ser un referente de opinión, donde confluyan distintos actores de la sociedad y con elevados estándares éticos.

¿Qué rol tienen las pymes al interior de SOFOFA?

Para SOFOFA las pymes son fundamentales, al igual que todos los tipos de empresas. De esta manera, uno de nuestros objetivos es terminar con la segmentación por tamaños y trabajar mancomunadamente por validar en nuestro país al empresariado como el gran motor del desarrollo.

El rol de las pymes es clave, principalmente como generadores de empleo en Chile. Por lo mismo, desde la SOFOFA debemos apoyar su crecimiento, especialmente a nivel regional. Aquí lo que debe imperar es la confianza, la colaboración y la transparencia, en un ambiente de diálogo, donde las empresas exitosas ofrezcan mejores productos y servicios, con innovación y creatividad.

¿Cómo pueden las pymes, como las de la industria panadera y pastelera que representa Indupan, apoyar a las metas que tiene la nueva directiva de SOFOFA?

Es indispensable que las empresas estén atentas al trabajo colaborativo que se está impulsando desde SOFOFA. Bernardo Larraín ha mencionado en distintos medios la iniciativa “+SIMPLE=MEJOR”, que busca levantar un catastro con las principales trabas regulatorias que los gremios regionales y sectoriales pueden identificar, a partir de la experiencia de sus asociados. Sin duda, el aporte de las pymes en ese aspecto será clave para contar con insumos más representativos y completos sobre aquella realidad.

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