Los beneficios del pan en la dieta de los niños

Las tendencias a las que debemos  poner atención, son aquellas en dónde las cosas pasan antes y, además, confieren un beneficio a nuestra salud, desarrollo y vida. Desde hace más de 3 años que, en el viejo continente, vienen ingresando en nuevas interpretaciones de la alimentación y, en específico,  en el consumo de pan en los niños. He acá una información relevante a la que debemos ponerle mucha atención.

El pan nunca debe faltar en la mesa. Ni para los adultos ni para los más pequeños de la casa. «Debe formar parte de todas las comidas», como aconseja Beatriz Navia, profesora de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid.

Y por mucho que al pan se le haga responsable de los kilos de más, Beatriz Navia defiende que muchos estudios han demostrado que: comer este alimento, en su medida, no es motivo para aumentar el peso ni contribuye al sobrepeso ni a la obesidad.

Equilibrar la dieta

Por el contrario, el pan aporta los hidratos de carbono necesarios para una dieta equilibrada. «Ahora hay un exceso de consumo de grasas y proteínas, y deficitario de hidratos de carbono, por eso incluir pan en todas las comidas va a suponer una ayuda a la hora de equilibrar la dieta», sostiene esta profesora. Y cuanto antes se adquiera esta costumbre, mejor. Por eso, la profesional ofrece unas pautas para saber cómo y cuándo tienen que comer pan los más pequeños de la casa:

  1. Se deben consumir entre 6 y 8 raciones de cereales al día. Por tanto, al menos, hay que comer cuatro raciones de pan en cada jornada. Cada ración de unos 40 gramos, más o menos del tamaño de la mitad de una marraqueta o la mitad de una hallulla –recomendable la pastelón- .
  2. En un niño los hidratos de carbono deben suponer, al menos, el 50% del total de la energía de su dieta. Por tanto, puede repartir la ingesta de pan en una ración en el desayuno, otra en el almuerzo y la última en la once y/o cena.
  3. Es mejor que el pequeño coma pan integral: contiene mayor cantidad de fibra, así como vitaminas y minerales. Hay estudios que señalan el papel protector del consumo habitual de cereales integrales frente a enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, obesidad y algunos tipos de cáncer. La fibra previene del aumento de peso, reduce los niveles de colesterol en sangre y posee efectos directos en la resistencia a la insulina.
  4. Se puede elegir el pan que más guste al niño entre la gran variedad de panes que existen hoy (marraqueta, hallulla, de centeno, de molde), que haya tantos tipos de pan ayuda a no consumir siempre el mismo.
  5. Muchos niños retiran la miga al pan o los bordes de las rebanadas del pan de molde, no importa. El valor nutricional del pan que comen es el mismo.

Fuente: http://ow.ly/1bpg30dC1ag

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