Lo que debe tener en cuenta sobre instalaciones sanitarias y manejo de aguas

Nos reunimos a conversar con un ingeniero mecánico e hidráulico, que es instalador certificado por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), para que nos aclarara los aspectos clave a la hora de garantizar el bueno funcionamiento del agua en nuestras industrias. Él trabaja desde hace varios años asesorando a panaderías, por lo que conoce cuáles suelen ser nuestras brechas y los riesgos asociados a no solucionarlos a tiempo.

 

Uno de los aspectos que deben abordar los industriales, al momento de instalar una panadería, es el tema del manejo de aguas. Sin embargo, en la mayoría de los casos no se le toma el verdadero peso al tema y se funciona sobre la base de instalaciones que fueron proyectadas para una vivienda en la que se instaló el negocio.

Si bien muchas veces no se perciben dificultades por trabajar de esa forma, lo cierto es que se puede dar una fuga de recursos, así como sanciones de las entidades fiscalizadoras y hasta de problemas sanitarios en la industria.

Para conocer un poco más sobre la materia, conversamos con Dennis Cubillos, instalador certificado de la SEC que, desde hace unos meses, realiza algunas asesorías para el Acuerdo de Producción Limpia de Indupan Santiago. La última consistió en efectuar una charla para advertir a los industriales de los posibles problemas y vías de solución asociadas a las instalaciones panaderas.

Cubillos es ingeniero mecánico de la Universidad Católica de Valparaíso, especialista en termo fluidos (el estudio de todos los parámetros que se usan para manejar gases y líquidos). Pero, hace unos años, se formó además en ingeniería hidráulica, por lo que hoy cuenta con los conocimientos necesarios para abordar en forma integral las instalaciones sanitarias, así como las de gas.

De este modo, trabaja sobre estos temas hace 14 años y hoy cuenta con una consultora que le permite desarrollar y ejecutar proyectos, junto con concretar asesorías específicas (tanto para empresas como para particulares).

Desde esa perspectiva, asegura que la mejor forma de evitar problemas a futuro, es partiendo de cero. O sea, diseñar el proyecto hidráulico y sanitario, para luego ejecutarlo. De esta forma se pueden ir haciendo las pruebas a lo largo del proceso y así evitar fallas cuando ya esté todo funcionando. No obstante, reconoce que esa no es la forma en que funcionan las pymes… por un tema de recursos.

PANADERÍAS

Cubillos cuenta que su primera asesoría a una panadería fue en el 2009. Se trató de una amasandería que estaba haciendo una remodelación, la cual le permitió crecer posteriormente en forma sostenida  (hoy cuentan con una panadería y un restaurante).

“Yo les dije que les podía colocar una caldera y aumentar el diámetro del medidor, entre otras cosas, pero les advertí que todo eso había que informarlo. Ya sea a la compañía de aguas, a la Superintendencia de Electricidad y también a la unidad vinculada con el gas”.

Explica que estas obligaciones en general no las conocen los panaderos, ya que “su foco está en aumentar la producción. Pero crecen y ahí se forma una brecha, ya que los trámites administrativos de regulación son lentos”.

Advierte que si bien no les irán a fiscalizar si las instalaciones están bien realizadas, sí la Seremi de Salud y/o un inspector municipal, tienen las facultades para solicitarles los documentos que acrediten que todo está en regla. Es decir, “les preguntarán si tienen certificados de aguas, eléctrico, de fuentes fijas y de gases”.

Para certificar las instalaciones, es clave contar con el trabajo de un especialista certificado a su vez por la SEC, ya que ellos han tenido que rendir exámenes para demostrar que poseen los conocimientos necesarios de acuerdo a las normas vigentes.

Cubillos comenta que: hace unos días le pidieron que fuera a revisar las instalaciones de gas y hornos a un restaurante que se iba a inaugurar. “Miré los lavaplatos y no tenían sistema de limpieza de aguas, descargaban directo al alcantarillado… No cumplían con la norma que pide que se use alguna cámara “desgrasadora” o alguna neutralizadora del desperdicio de grasas… Se confiaron porque no se lo exigieron para el permiso provisorio con el que estaban funcionando. Pero les advertí que deben cumplir con ello, ya que es parte de las exigencias contempladas para autorizar una instalación sanitaria”.

RIESGOS

Señala que cuando no se regularizan los sistemas, lo más leve que “puede pasar es que te den una multa. Pero muchas veces el pyme dice: ´Me sale más barato pagar la multa que hacer la mejora´. Pero  no hay que olvidar que a la tercera infracción te clausuran”.

Advierte que las instalaciones de agua siempre deben hacerlas con alguien certificado. “Se puede pensar que no hay riesgos, pero existen. Por ejemplo, es peligrosa una fuga de agua que llegue a las conexiones eléctricas. Una persona puede tener un accidente y puede resultar fatal”.

DIAGNÓSTICO

El especialista explica que al hacer una asesoría en las panaderías pymes, lo primero que suelen enfrentar es la falta de un sistema de manejo de aguas lluvias. “En general tienen una canaleta que termina en el patio y el agua va al desagüe del sistema sanitario, con lo que se genera una presión extra sobre él”.

“Si en una panadería le estás sumando el exceso de material de descarga a los sumideros (de las duchas, cocina y lavaderos), junto al agua lluvia, se genera un gran problema”.

Para evitar esta situación –dice-,  los que se recomienda es instalar distintas cámaras que se canalicen al desagüe que está en la calle, que es de aguas lluvia. Y es que no se deben juntar estas aguas con las descargas sanitarias”.

La segunda deficiencia que menciona, es que las panaderías –instaladas en antiguas viviendas- no tienen un medidor comercial, sino domiciliario. O sea, cuentan con uno de un diámetro de 13 milímetros y no de 19, que es lo óptimo para una actividad industrial.

“Una casa se estudia para 13 milímetros. Eso es suficiente y adecuado; puedo abrir tres llaves y una ducha. Pero si abro dos baños más, baja la presión y el causal. O sea, le estás pidiendo más a una cañería mucho más pequeña. Cuando pasa eso, puede que aparentemente no suceda nada. Pero les digo que miren el borde de las llaves… hay sarro. Eso es cuando el agua tiene muy poca velocidad”.

Ese sarro se acumula en las cañerías, en los calefón y en las calderas. Es decir, todo por donde pasa el agua caliente. “Se tapan las cañerías y los sistemas de calentamiento. Con esto disminuye su vida útil, porque demoran el doble en calentar (las cañerías estarán más gruesas)”.

El otro lado es el exceso de presión, que ocurre cuando se decide aumentar el diámetro, en circunstancias de que el medidor es de otra medida (domiciliario). “Tienes un medidor de 13 y adentro le pones de una pulgada. Con eso estás echando a perder todas las llaves. Esto se nota cuando las abres y suenan las cañerías, ya que es agua con aire. Lo más leve que sucede, es que las gomas se dañan. Las llaves quedan goteando no porque sean malas, sino porque hay mucha presión de agua. Pero también puede pasar que una cañería unida por soldadura se empiece a soltar. Ahí hay que hacer una inversión más grande, ya que se generan filtraciones dentro de los muros”.

La  tercera carencia de las panaderías, es que hay problemas con el sistema de alcantarillado, ya que cuenta con sólo una cámara. “Esto fue diseñado para una familia de un máximo de 5 personas. No para una panadería donde trabajan 10 personas o más. Y donde se aumentan de 1 a 5 baños… de una o dos duchas a 10 duchas…entonces, el problema del agua es más que complicado”.

Explica que estas situaciones derivan en que al desagüe se está descargando un flujo de agua muy grande, en un diámetro de cañería que no está habilitado o diseñado para llevar esa cantidad a la red (matriz). “En ese caso, se puede causar un problema de compresión. Es decir, los gases orgánicos que se generan cuando hay muchas descargas, tanto sanitarias como de los inodoros, comienzan a producir un aumento de presión en la cañería. Eso tapa algunos desagües y el olor es insoportable, debido a la descomposición de los desechos que se van acumulando en la única cámara que se tiene. Sobre todo los desperdicios de la cocina, que son cosas que no se descomponen orgánicamente. Por algún conducto se va a rebalsar y, además, llegan los roedores”.

Otra falencia que ha detectado con mucha frecuencia, es que faltan cámaras neutralizadoras, que son las que evitan los malos olores, así como cámaras desgrasadoras bajo los lavaplatos. Éstas últimas otorgan un  mecanismo de limpieza del agua. “No es llegar y botarla. Lo que no es tratable en las plantas son las aguas grasas, porque no hay forma de evaporarla ni descomponerla”.

“Hablamos de un tacho de unos 30 litros de acero inoxidable o plástico, que acumula las grasas cada dos a  tres meses y luego se hace una limpieza. El industrial define el plazo y uno como instalador coloca el recipiente adecuado…  lo que se saca al hacer mantenimiento se puede, incluso, vender a ciertos comerciantes que compran grasas y aceites para tratamientos industriales”.

PROBLEMAS DETECTADOS EN PANADERÍAS

1.-  No hay medidor comercial (diámetro de cañería).

2.- Deficiente manejo de aguas lluvias (suelen descargarla a los patios).

3.- Inadecuado  sistema de alcantarillado (descarga sanitaria habilitada para más de 5 personas).  En una vivienda es suficiente una cámara. En el caso de una panadería, se necesita una por cada recinto donde se descarga. Una en duchas, una en la cocina y una en los baños como mínimo. Lo peor es que esa única que tienen está afuera, no adentro, donde puede interceptar el primer material. De esta forma, todo llega junto a la matriz.

4.- Algunas no cuentan con certificaciones de sus sistemas de aguas, electricidad y gas.

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